miércoles, 30 de abril de 2008

Ya Es Suficiente...


Ale...

que ya esta...

que ya esta bien...

que ya me he dado una buena patada en el culo...

que vuelvo a ser yo...

Y COMO A ALGUIEN SE LE OCURRA METERSE CONMIGO...

QUE SE ATENGA A LAS CONSECUENCIAS

martes, 29 de abril de 2008

Debería...




Debería escribir algo...

Debería estrujarme un pelín las neuronas...

Debería encontrar un tema...

Que le vamos a hacer...

Hoy estoy triste y mi humor no esta demasiado p'alla...

Asins, que mejor dejarlo como esta.

sábado, 26 de abril de 2008

Rabanita


Para la LUNA más dulce


Para la LUNA más bonita


Para la LUNA más divertida


Para la LUNA que más brilla


Para la LUNA que más quiero


Para la LUNA masmejor de todas


¡¡¡MUCHAS FELICIDADES!!!


WAPA WAPA y WAPA


Sigue así... no cambies nunca... sigue iluminando con tu resplandor a todos los que te rodeamos.

jueves, 24 de abril de 2008

¿He Fallado?


Alguien me dijo una vez:

"No lleves el peso del mundo sobre tus hombros"

pero no lo puedo evitar...

supongo que lo llevo en los genes...

y hay veces que te hace sentir mal...

hace que sientas que has fallado...

que lo podrías haber hecho mejor...

miércoles, 23 de abril de 2008

martes, 22 de abril de 2008

Hoy


Hoy es el

DÍA MUNDIAL DE LA TIERRA

Tendremos que hacer un esfuerzo y celebrarlo

¿NO?

lunes, 21 de abril de 2008

Vivir


La vida son una serie de etapas. Etapas que has de ir cerrando para empezar una nueva.

Hay etapas que se cierran de una forma natural.

Otras la cierras porque no te aportan nada y son una pérdida de tiempo.

Existen otras que se deben cerrar cuando ya se han quemado, cuando las has exprimido al máximo y no les queda más jugo.

Sin embargo, hay otras que son muy difíciles de cerrar porque cuesta tomar la decisión:
  • Son etapas que no aportan nada pero en las que sigues perdiendo el tiempo.

  • Son etapas que no se han quemado pero ya no sacan más jugo.

  • Son etapas a las que te has acostumbrado, que tienen una rutina y por eso son cómodas.

Esa comodidad es la que hace que permanezcas en ellas, que de miedo abandonarlas, que hace que te aferres a ellas con uñas y dientes.

Hasta que un día despiertas y decides sacudirte el miedo, la pereza, la rutina y la comodidad; cerrar de un doloroso portazo esa etapa para adentrarte en otra.

Toda nueva etapa, por la que empiezas a andar, esta llena de incertidumbres, de miedos, de inseguridades... pero, conforme vas avanzando por ella, te va dando alegría, te llena de satisfacción, te recompensa... Sólo es necesario, tener en cuenta, un pequeño detalle: Jamás hay que volver a pensar en lo que hubiera podido pasar si no se hubiera cerrado la etapa anterior”.

Hay que disfrutar de cada momento positivo mientras se está viviendo y almacenarlo en tu interior. Si el momento es negativo sólo hay que dejar que pase y olvidarlo lo antes posible.

Yo, por mi parte, marco los cierres de etapa con un cambio de look... hace mucho que no me hago ninguno... ¿necesitare cerrar alguna etapa?



domingo, 20 de abril de 2008

De Turismo



Cuando voy a los sitios hay algo que me gusta visitar y que muy poquitas veces consigo alguien que quiera acompañarme, ya que no es lo mismo hacer una visita sola a poderla comentar después.

Siempre he sentido una atracción, inexplicable, por visitar los cementerios de los pueblos y de las ciudades. No entiendo muy bien el porque, ya que me parece el sitio más antihigiénico que existe, pero a mi me gusta verlos.

Supongo que la responsable de esta atracción fatal es la mare que me parió. Todos los años, cuando se acercaba el día de todos los Santos, me pedía que la acompañara al cementerio, porque a ella le daba miedo ir sola, para arreglar las diferentes tumbas y lápidas familiares (cosa que tampoco entiendo muy bien ¿por qué hay que limpiarlas y llenarlas de flores para ese día?)

Al final optó por no volvérmelo a pedir ya que, en vez de estar junto a ella, me iba de excursión por todo el cementerio. Miraba las inscripciones de las lápidas, miraba las fotos, echaba cálculos de la edad a la que murieron, incluso creo que me inventaba alguna historia truculenta relacionada con el fallecimiento.

La parte que más me gusta es la del cementerio antiguo, con esas lápidas medio caídas, esos agujeros en la tierra (que parece que, de un momento a otro, va a salir, por el, el inquilino que alli reside)

Donde hay enterramientos de gitanos también es bastante peculiar... (que no tendrán para comer pero para gastar en entierros...) La que más me choco fue en un cementerio, al que tuve que acudir por un entierro (no sólo voy de turismo), que habían hecho instalar un banco frente al nicho y en la lápida había toda clase de miniaturas (guitarras, fotos, sillas, caballos...) que representaban parte de la vida del difunto.

Sin embargo, la parte de los niños me entristece... allí no me paraba demasiado.

Aunque pensándolo bien, quizás esta afición me venga más por parte de mi otro progenitor.

Siempre he escuchado que cuando se murió una niña, en la familia, mi padre le hizo fotos, fotos que yo jamás he llegado a ver, ya que se las entrego a la madre de la criatura, y mira que he buscado y rebuscado los negativos... pero nada, sin ningún resultado.

También he escuchado, muchas veces, que una de mis tías el día que desenterraron a mi abuelo (usease, a su padre de ella) estuvo revolviendo, con la muleta, entre los restos y narrando los hallazgos que encontraba (“mira un trocito de chaqueta... mira pelo... mira un diente...”)

Alguna risilla se ha escapado al comentar que a mi abuela hubo que recolocarla en el ataúd porque como era tan pequeñita se había escurrido p’abajo al subir las escaleras de la iglesia (reflexión: que va a ser verdad que en mi familia tenemos un sentido del humor algo peculiar)

Sin contar los funerales que han acabado en alguna sidrería o en algún vermú o en alguna comida... en las que los pañuelos se sacaban para limpiarse los lagrimones que se saltaban de tanto reír.

Por otro lado, también somos dados a pensar maldades algo macabras. Como aquella vez que después de una operación de alto riesgo se comentó: “Vaya chasco que se va a dar cuando descubra que no se ha quedado en la mesa de quirófano. Casi podríamos comprarle una corona de flores y ponérsela en el cabecero de la cama para cuando se despierte. Si pregunta ya le diremos que la teníamos comprada para el entierro y que por no desaprovecharla...” (reflexión: Ostras, que me estoy empezando a asustar, que me estoy empezando a convencer de que tenemos un sentido del humor DEMASIADO peculiar)

Así pues, lo voy a dejar aquí... no vaya a ser que desentierre más cosas y la liemos.

sábado, 19 de abril de 2008

Eres Importante



Durante muchos años he sido Donante de sangre, cada vez que me veían entrar por la puerta daban saltos de alegría, ya que mi grupo sanguíneo (0-) es el más buscado.

He de reconocer que, a pesar de llevar años queriéndolo hacer, lo que me terminó de convencer fue que con el carnet de donante te dejaban entrar al hospital (cuando existían las dichosas tarjetitas amarillas) pero, después, cada vez que hacia una donación salía con una sensación de ser útil indescriptible.

Ahora ya no me permiten donar, aunque tengo la esperanza de que algún día volverán a dejarme, son excesivamente exigentes: debes pesar más de 50 Kg, tener bien la tensión y las pulsaciones, tener suficientes glóbulos rojos, no tener ningún tatuaje.... vamos, que no te permiten ni un simple resfriado.

Otra posibilidad sería ser donante de órganos pero... es que me da un nosequé hacerme donante de órganos en vida, después, cuando ya no pueda opinar, que hagan lo que quieran, total como quiero que me “socarren” mejor que utilicen las piezas reutilizables.

Tuve la suerte de vivir el proceso de un transplantado es increíble, todo el mundo debería poderlo vivir para hacerse a la idea del gran avance que es.

Fue un transplante de corazón, lo viví desde el primer infarto hasta la recuperación total.

Recuerdo el día que nos comento que le querían poner en lista de transplantes y su negativa. Recuerdo como le estuve convenciendo para que dijera que si, que lo apuntaran, total no es algo que te vayan a llamar en cuestión de un par de semanas. Recuerdo como mi poder de persuasión, en este caso, fue nulo. Recuerdo como conseguí ponerme en contacto con una Asociación de Transplantados de Corazón, les explique lo que pasaba y ellos, muy amablemente, se ofrecieron a venir a hablar conmigo.

Vinieron dos transplantados de corazón, estuvimos hablando y comentando y, al final, decidimos hacer un tanteo al enfermo. Ante mi sorpresa, accedió a que fuéramos, creo que fue ese día el que realmente le sirvió para terminar de tomar la decisión.

Recuerdo ver como su piel se iba volviendo grisácea (típica de los enfermos cardiacos). Recuerdo las peleas con la S.S. para que nos pusieran una ambulancia el día del transplante. Recuerdo el día que me llamaron (porque no conseguían encontrar al enfermo) y me comentaron que había un corazón para él. Recuerdo el viaje en ambulancia a Barcelona. Recuerdo las horas previas a la entrada en quirófano. Recuerdo cuando vimos entrar el nuevo corazón en una neverita.

A pesar de haber vivido tan de primera mano todo el proceso no lo ví hasta pasados un par de días de la intervención (ya que yo no era familiar directo y no me pareció bien anteponerme a la familia para visitarlo en la UCI).

Cuando dije: “Bueno, voy a esperar a ver que dicen en el próximo parte y si todo esta bien me vuelvo p’a casa”. Uno de los hijos me dijo: “Pues si es así, esta vez entras tú a verlo”. Mi negativa fue rotunda: “Yo no voy a entrar por delante de la familia, los minutos y las visitas que puede recibir son escasos y os corresponde a vosotros”. “Dina, no me jodas, te lo has comido todo tú, así que esta vez entras y punto

Joer, fue acojonante, una sala llena de enfermos que habían pasado por cirugía cardiaca y, yo, por allí en medio, con mi bata verde, como si fuera algo que hacia todos los días.

A pesar de que llevaba cables por todos los lados, a pesar de que llevaba un montón de goteros, a pesar de que estaba rodeado de un montón de máquinas, a pesar de que le habían abierto todo el pecho, a pesar... no me impresiono en absoluto, es más, incluso pensé “¡Qué bien! Tiene una ventana cerca”.

Cuando él me vio me hizo un gesto, ya que no podía hablar porque estaba con respiración artificial. El gesto, que me hizo, enseguida lo supe interpretar, me estaba diciendo “Dina: lo noto latir, por fin, después de tantos meses, noto como hay un corazón latiendo en mi pecho”. Para mí esos minutos fueron muy emocionantes.

La recuperación fue sorprendente (para nosotros ya que es lo normal en estos casos) notabas la mejoría hora a hora.

Todos somos candidatos a ser donantes de órganos, sólo es necesario que los que nos rodean (que son los que tienen la última palabra) estén convencidos a decir un “SI” si llega, alguna vez, el momento de tomar esa decisión.

jueves, 17 de abril de 2008

He Pensado


Si no tengo derechos

(salvo del derecho al pataleo)

tampoco tengo obligaciones

(salvo las que yo me imponga)

miércoles, 16 de abril de 2008

¿Tanto Se Aburre La Gente?



Estamos de acuerdo que el “internette” es, en principio, algo bueno, algo positivo. Es una puerta abierta para descubrir, investigar, entretenerse... lástima que haya gente que le quiera dar la vuelta a la tortilla.

La historia se repite, en menos de dos años volvemos a pasar por lo mismo, aunque he de reconocer que en esta ocasión me esta afectando bastante menos.

Cuando se intenta hacer daño a alguien la gente puede ser muy retorcida, es capaz de hacer cualquier cosa.

Hace casi dos años me sorprendió la llamada de alguien. Se suponía que al decirme “Soy el Ratoncito Pérez” yo sabría en el acto quien era... Después de una larga conversación descubrí:

- Que “yo” había estado hablando con él en un chat.
- Que “yo” le había contado un montón de detalles personales míos.
- Que “yo” le había dado mi núm. de teléfono.
- Y que “yo” iba a quedar, esa misma noche, con él para darnos una “alegría al cuerpo”.

No fue la única llamada que recibí, durante los meses siguientes hubo más... podían recibirse cualquier día de la semana, podían recibirse a cualquier hora del día o de la noche.

En un primer momento contaba lo que me estaba pasando, con la esperanza de que llegara a oídos de la persona que lo hacía para que le entrara el talento y dejara ese “juego”.

Como eso no funciono, decidí aplicar el refrán “El mayor desprecio es no hacer aprecio”... no volví a comentar con nadie las llamadas que recibía, ni na de na... y un día YA no se recibieron más, se habían aburrido.

Ahora esta sucediendo lo mismo otra vez, la única diferencia es que desde un primer momento digo: “Es una broma pesada que nos están gastando (tanto a ti como a mí). Por favor haz saber en el chat que la persona que esta dando el tfno. no corresponde con la que contesta

¿Cuánto tiempo durará ésta situación?... Se admiten apuestas.

Tic Tac Tic Tac


Me he quedado solita y tengo miedo...

Que despacito corre el reloj...

Me quiero ir a mi casita ya...

¿Puedo?

lunes, 14 de abril de 2008

Como Cambia To


La primera vez que entre a mi ofi, para trabajar, me emociono ver que había, en ella, una máquina de escribir manual, de las de toda la vida, una Hispano Olivetti M40 que, a pesar de ser un modelo bastante corriente (aún no es pieza cotizada de coleccionista), tiene un encanto especial. Me gustó ver que en la era de la informática hubiera alguien que valorara estas máquinas.

Mi primer pensamiento fue que la tenían como objeto de decoración pero no... la máquina funciona a la perfección y se sigue utilizando.

Salvo los PC’s (que, como es lógico, los pone la empresa) y el “parato” de música no había ningún otro engendro de las nuevas tecnologías.

Yo era la única que llevaba móvil (bueno y mi compi en la época que estábamos juntas allí), todo el mundo estaba en contra de él, juraron y perjuraron, hasta la saciedad, que jamás utilizarían uno.

En la ofi tenemos a nuestro DJ particular, con unos gustos musicales algo... algo... algo peculiares. Después de varios meses escuchando música de todo tipo (y cuando digo de todo tipo me refiero a eso “DE TODO TIPO”, incluida música árabe, por si alguno de nuestros “clientes” era de ese origen para que se sintiera a gusto) que en más de una ocasión resultaba infumable. La gota que colmo el vaso fue estar varias semanas seguidas escuchando Fados (los cuales ya no los sufrió mi compi)... Allí es cuando me dije: “Hasta aquí hemos llegado, mañana mismo me traigo mi propia música p’ami solita”.

Las primeras semanas que lleve mi “pinganillo” hubo todo tipo de comentarios, pero oye que yo subía el volumen y me olvidaba de los dichosos Fados.

Un día, sin previo aviso, apareció un móvil nuevo por la ofi (y no era mío)... debió ser como una epidemia porque han aparecido más.

Otro día me sorprendí al ver un iPod... cosa que se debe estar contagiando porque también ha aparecido un MP4.

También hemos entrado en la era del microondas e incluso de las plantas, con corazones de adorno, que adornan la ofi (esta última tampoco es mía, lo prometo)

Vaaaaaaaaaaaaale, ya no soy el bicho raro de la ofi... pero desde que mis compis le están poniendo ojitos a las nuevas tecnologías... cada vez escucho menos el sonido de la H.O. M40... y lo echo en falta.

domingo, 13 de abril de 2008

Los Sueños ¿Sueños Son?




Según dicen, todos soñamos a diario... pero yo no puedo dar fe de ello, ya que jamás recuerdo si sueño. Tampoco sé si los sueños son en blanco y negro o en color, aunque creo que hay una teoría sobre esto (que si no me diera pereza la buscaría).

Últimamente sueño y, lo que es peor, recuerdo el sueño, lo recuerdo con todo lujo de detalles. Bueno, más que sueños son pesadillas en las que los actores principales, el escenario y el argumento siempre son los mismos.

Mientras sueño soy consciente de que es un sueño y me animo a misma para despertar, a pesar de que siempre me ha gustado saber como acaban las historias, pero no lo consigo, por más que lo intento sigo y sigo soñando.

Me estoy empezando a preocupar... esto de soñar tan a menudo no debe ser nada bueno, que me lo estoy viendo venir.

Alguien me dijo hace poco: “Un sueño que se cuenta no se cumple”. En estas cosas no creo, jamás he creído, pero, por el porsia es cierto, yo lo cuento a todo el que lo quiera oír y cruzo los dedos para que sea verdad y no se cumplan.

viernes, 11 de abril de 2008

Ya T'abien

¿No decían que el viernes dejaba de llover?.... Ignorante de mí voy y me lo creo... me pongo monísima de la muerte y... ¡¡¡Esta lloviendo!!!

Creo que me estoy empezando a transformar... mi única duda es: ¿en que me convertiré?

Me saldrá cola y seré una sirena



O me convertiré en un pececillo de colores


martes, 8 de abril de 2008

Mucho Mucho Sueño


Hoy me gustaría ser una bebita para poder estar todo el día enterradita entre las sábanas.

No me gustan los días de lluvia en los que tengo que currar, tengo sueño, excesivo sueño.

Quiero estar en mi casita viendo la lluvia a traves del cristal, acurrucadita bajo una manta... eso si que me gusta.

Mientras intentaré no golpearme la cabeza, contra el teclado, cuando me quede dormida profundamente.

lunes, 7 de abril de 2008

Lección Del Día



Sorprendida me he quedado hoy al escuchar a mi compi decir:

"Como decía mi abuela:

Una mujer que quiere a dos

no es tonta es entendida

porque si una vela se apaga

otra queda encendida"

Esto es sabiduría y lo demás tontería... me la apunto, que nunca se sabe cuando se tendrá que poner en práctica.

jueves, 3 de abril de 2008

Pide Uno

Pide un deseo:

...

....

.....

"Deseo... deseo... que llegue rápido el final de la jornada del viernes"

Corre... corre... pide otro deseo más:

...

....

.....

"Vaaaaaaaaaaaaale, también deseo... que el finde pase muy muy muy despacito"