lunes, 31 de marzo de 2014

Seré Tu Dueño


Su presentación, cuando menos, fue “curiosa”

-Soy amo y me gusta tener sumisas a mi disposición. Conmigo podrías aprender y disfrutar más de lo que hubieras imaginado jamás –su voz era autoritaria

Desde ese mismo instante me convertí en su presa, esa que debía cazar si o si, sin importar el tiempo que pasara. ¿En cuantas ocasiones le dije que no estaba interesada en ese juego? Muchas, demasiadas… pero ese fue su reto personal, era tan grande el deseo de conseguir lo inalcanzable que no podía rechazarlo.

Para intentar convencerme, me narraba todo aquello que haría

Te enviaría un paquete a casa, dentro encontrarás un pañuelo de seda negro y un mono de rejilla. Quiero que te vistas muy sexy para mí…



Me había citado a una hora muy concurrida en una cafetería céntrica de la ciudad. De bien nacida es ser agradecida por lo que debía agradecer el regalo recibido. Me puse el sugerente mono negro que me había enviado a mi domicilio; un ligero vestido negro transparente que dejaba ver todo lo que llevaba o, mejor dicho, lo que no llevaba; me anudé el pañuelo de seda al cuello y poniéndome una ligera gabardina, para no arruinar la sorpresa, me dirigí al lugar acordado.

Cuando entre estaba allí, esperándome… supongo que sin estar seguro de si yo aparecería o no. Mientras me dirigía hacia él sus ojos chispeaban ¿de curiosidad? ¿por morbo? ¿de deseo?

Cuando estuve segura de poder observar su reacción me deshice de mi gabardina, dejando al descubierto mi casi desnudez… no fue él el único que clavo sus ojos en mí, no fue necesario girarme para notar sus miradas. Lo miré fijamente a los ojos, su brillo delataba que le había agradado la sorpresa.

Quería asegurarme que fuéramos el centro de atención, al precio que fuese… varias veces acudí a la barra a pedir bajo su atenta mirada, su sonrisa delataba que lo estaba disfrutando… disfrutaba de ese momento que era mejor de lo que su cabecita hubiera llegado a imaginar.

En un momento determinado dijo

-Te he traído un regalo –y puso sobre la mesa una bonita caja
-¿Quieres que lo abra ahora?
-Si

Dedique tiempo a desenvolver el paquete, no quería que el papel se estropeara mientras quitaba el celo… notaba como el resto de clientes de la cafetería estaban pendientes de nosotros y de mi regalo… por fin abrí la caja

-¡¡¡UN VIBRADOR ROSA!!! –grite, a la par que se empezaban a oír cuchicheos a nuestro alrededor
-Si, como te prometí, un gran vibrador rosa de 20 cm… con el que voy a hacerte de todo

Me hiciste un gesto y ambos sabíamos que el momento  había llegado… que debíamos ir a probarlo

Aunque estábamos lejos de tu casa preferiste que fuéramos andando

-Quiero que el mayor número de hombres te vea, te desee, observen esas curvas que yo me voy a comer… y follar- en ese momento me tenías que exhibir como tu último trofeo, supongo

Como todo un caballero me abriste la puerta y me hiciste pasar primero… nada más pasar el umbral me abrazaste por detrás, sujetándome fuertemente mientras me decías al oído:

-No tengas miedo. Hoy va a ser el mejor día de tu vida

Cogiste mis manos y las entrelazaste sobre mi cabeza

-Por tu bien más vale que no se suelten –dijiste en tono autoritario

Mientras me mirabas recorrías mi cuerpo con tus manos, no pude evitar que se me escapara un gemido, nunca hubiera imaginado que con tan poco iba a comenzar a sentir tanto…

-y esto no ha hecho más que empezar

Perdiste tiempo sobeteando mis pechos, sin que yo pudiera evitar que mis pechones se pusieran duros como piedras. Comenzaste a besarme el cuello, ¿para distraerme?, a la par que retorcías mis pechos… un gemido escapo de mi garganta, no sé muy bien si de dolor o de placer

Recogiste mi pelo en una cola alta

-Luego sabrás para que… ahora cierra los ojos y déjate llevar. Te llevaré a mi lugar preferido, donde mis sumisas ocupan su lugar, el muro de las lamentaciones lo llamo, tu cuerpo quedará  muy bien sobre el fondo rojo de la pared

Al ser la primera vez no me vendaste los ojos, de momento, preferías que mis retinas se empaparan de todos los detalles de la habitación

Me quitaste el vestido, dejándome cubierta únicamente con el mono que me regalaste. Cambiaste el pañuelo de seda por un collar de perro negro.



Con una larga cuerda me fuiste atando a las argollas que había en la pared, te tomaste tu tiempo en inmovilizarme, me tenías completamente indefensa y ofrecida a ti, en todos los sentidos.





Quisiste comprobar en que estado me encontrabas… me volviste a manosear los pechos, los retorciste, me diste una dosis de dolor/placer



-Pronto descubrirás que esto son unas dulces caricias

Bajaste tu mano hasta mi sexo para poder comprobar que estaba húmedo

-Parece que, al final, te va a gustar el juego. Observa bien mientras preparo todo con lo que voy a jugar hoy… será lo último que veas en las próximas horas.

Encendió una vela y la puso sobre una pequeña mesa que se encontraba cerca de mí. Sacó el vibrador rosa de mi bolso, colocándolo a su lado…



-Te voy a ir contando el resto: otro vibrador rosa para tu clítoris con formas duras; un vibrador anal tipo bolas atadas; una vara de 1 metro de larga por si te portas mal; y unas pinzas de pezón encadenadas.

Observé durante unos instantes todos aquellos juguetes del “amor”. Se acercó a mí porque, según él, había llegado el momento de taparme los ojos para poder disfrutar del resto de los sentidos.

-Ahora relájate y disfruta. Grita todo lo que quieras… nadie te puede oír

Justo antes de que me tapara los ojos pude ver que al fondo de la habitación se encontraba alguien  más… que teníamos compañía… ¿sólo observaría? o ¿quizás iba a participar?...........






domingo, 30 de marzo de 2014

En Mi Próxima Vida...

Después de que ayer me abroncara en público mi muy querido Antónimo (espero no se note demasiado que te estoy haciendo la pelota)... lo he consultado con la almohada y si, tiene razón... 

¡¡¡¡YA VA SIENDO HORA QUE ESCRIBA ALGO!!!!

He de reconocer que tengo varias ideas pendientes... entre ellas un relato erótico-festivo que me encargaron (ya sólo le falta que la levadura haga su efecto y meterlo al horno)



A lo que iba, como ahora no tengo ni inspiración ni tiempo pa inspirarme... pero por aquello de contentar a mi muy querido Antónimo (espero que siga sin notarse que te estoy haciendo la pelota) pos que me descalzo con la "tontería" del día:

He decidido que en mi próxima vida quiero ser

CEBADA

asins sólo tendré que preocuparme por crecer, tomar el sol... y que trabajen y se preocupen los demas, ea




miércoles, 5 de marzo de 2014