lunes, 30 de junio de 2014

Veni, Vidi... Y Volví

Una imagen

Passage des miroirs
VIEIRA DA SILVA, Maria Helena
Un sonido




Unas tapas

Y vuelta pa la capital mundial





viernes, 27 de junio de 2014

jueves, 26 de junio de 2014

Metamorfosis

B. recogió el guante que le lanzó  Elvisy la mendas, usease yo misma, por mi misma parte, recojo el que me lanzó ella... ¿mes'entiende? 
(que cuando una se compromete a hacer algo queda mu feo no hacerlo)

"El Tag consiste en completar unas propuestas, poner la imagen de este bicho tan feo que tenemos al lado de este texto, y nominar a 5 blogs." (palabras textuales de la propia B. en persona)

Aquello de nominar a 5 blogs me lo voy a saltar... si eso al que le apetezca que lo haga... y me lo dice... y hago como que lo he nominado yo... y así todos contentos

Allá vamos con el Tag Metamorfosis:

Si fuera un animal, sería...  sin dudarlo me pido ser una leoncita... tierna y cariñosa pero que como te pongas tonto te suelta un zarpazo

Si yo Fuera un Libro, sería...me decantaría por uno de suspense... 

Si yo fuera un coche, sería... Audi... hace años me enamoré profundamente del A6 

Si yo fuera una película, sería...buah, esta es sencilla, "Matrix"... será por los cueros :)

Si yo fuera un árbol, sería...¿un sauce llorón?... pero por aquello de que es el único que, a bote pronto, me sé el nombre

Si yo fuera una canción...Hoy ando tierna, así que me quedo con "Aunque tu no lo sepas"

Si yo fuera una bebida, sería... Cacique Cola con un chorrito de limón... y hasta aquí puedo leer

Si yo fuera una comida, sería...una fruta madura, dulce y jugosa... un malacatón de la tierra, por ejemplo

Si yo fuera una prenda de vestir, sería...un pijama... 

Si yo fuera un cuadro, sería... joven pareja, de Heinrich Campendonk, fue verlo y me hizo suya para siempre

Si yo fuera un edificio, sería...la  Casita de Blancanieves, sin dudarlo, será por el tamaño


domingo, 22 de junio de 2014

El Placer De Esa Primera Vez

Hacía tiempo que querían verse, estar juntos, poder hablar, poder tocarse… las prisas, las obligaciones, la distancia… siempre se lo impedían. Pero, por fin, habían podido coincidir en un día… un día en el que se encontrarían a medio camino y recuperarían todo ese tiempo perdido

Se encontrarían para comer y después… lo que surgiera.

Ella fue la primera en llegar. Observó bien el bar y eligió un sitio, desde ese punto podía controlar perfectamente la puerta y cualquiera que entrará en lo primero que se fijaría sería en ella.



Tan pronto apareció por la puerta le hizo una señal para que la viera (como si ella no supiera que era la única visión que podía tener) al tiempo que abría sus piernas ligeramente (quería que él viera que no llevaba ropa interior)… la expresión de su cara le confirmó que había logrado su intención de sorprenderlo… gratamente.

Mientras le daba un par de besos, para saludarlo, le susurró al oído: “...y, además, esta muy húmedo”

Era la hora del vermú, el bar estaba abarrotado… tuvo que quedarse con las ganas de introducir su mano bajo su falda para comprobarlo.

En el restaurante les dieron una mesa apartada… la sonrisa de ella delataba que quizás no era tan “casual” como podía parecer. No le permitió que se sentara enfrente… le quería a su lado, lo quería ver de cerca.

Cogió su mano y se la puso sobre su rodilla, quería que sintiera el calor y la suavidad de su piel.



Entre plato y plato, acariciaba su muslo tímidamente sin poder evitar pensar en lo que le esperaba un poco más arriba. Al llegar el postre abrió un poco las piernas, señal para que diera el paso siguiente. Pasó su mano por el interior de sus muslos.

Llevaban una conversación animada y su falda tenía el suficiente vuelo para dejarlo pasar y a la vez ocultar lo que allí debajo estaba pasando, por lo que nadie se percató de lo que estaba ocurriendo bajo la mesa del fondo.

Su mano sigue acariciando su muslo hasta llegar a su “destino”, un roce tímido pero suficiente para comprobar su suavidad y su humedad. Al contacto se le eriza la piel, le ha sorprendido más de lo que él esperaba.

Ella le sonríe. Nota como su excitación va en aumento. Le susurra al oído: “estoy toda mojada”.

Hace caer su servilleta con la intención de poder agacharse y observar en él la erección que intuye. Dentro de sus pantalones empieza a haber una guerra interior para salir.

Le resulta irresistible, separa las piernas aún más para ofrecerse más a él.

El camarero se da cuenta de lo que esta pasando en aquella mesa del fondo… no puede dejar de observar… parece que la situación le excita, casi tanto como ellos.

El comedor va quedando desierto. Poco a poco se van quedando solos.

Se atreve a cruzar el umbral de lo “correcto”. Juguetea con su clítoris. Introduce un dedo en su vagina… dos. Quiere saber cual es su olor, cual es tu sabor… acerca sus dedos a la nariz, el olor le agrada… se los lleva discretamente a la boca y los chupa.



Los ojos de ella se entornan, es mucho rato el que lleva acariciándola y esta muy muy muy mojada.

Le dice: “Mientras pagas voy al baño a “retocarme” el maquillaje… allí te espero”. Y le sonríe.

Le ha entendido. Ha llegado el momento

En el baño ella se ha despojado de toda su ropa… sólo espera que la siguiente persona que entre sea él



La puerta se abre, es él. No puede evitar fijarse en su gran erección.

La puerta queda entreabierta, un pequeña rendija por la que el camarero les está observando, ella se da cuenta pero son tantas las ganas de probarlo que no le importa que la estén mirando… además evitará que alguien entre y le prive del espectáculo.

Desabrocha su pantalón, le ayuda a quitárselo mientras ella le coge la polla con su mano y se arrodilla para comérsela.

La saborea. La acaricia con su lengua. La introduce en su boca… un suspiro se le escapa

La coge y la siente sobre el mueble del lavabo. Quiere ver que forma tiene su coño, ese que tanto desea poseer.

Comprueba que no solo es suave y húmedo si no que es pequeñito, recogido… Su olor le excita aún más.

Lo acaricia suavemente con sus dedos. Lo abre para poder observarlo bien y quedarse con todos los detalles.

Ella desea que se lo lama, que se lo coma todo. La espera aún la está excitando más y más.

Por fin se acerca su lengua. Juguetea con sus labios mayores. Los abre con sus dedos para dejar completamente expuesto su clítoris. Lo acaricia con sus dedos, con su lengua, lo succiona, lo lame…

Ella disfruta. Tiene un orgasmo tras otro. Sabe que es multiorgásmica y lo aprovecha.

De pronto decide poseerla. Se acerca y se introduce completamente en un solo movimiento… estaba completamente ofrecida



Ambos se mueven

Ambos disfrutan

Se esmera en darle placer mientras él se esmera en que ella lo sienta.

A los pocos minutos ambos gritan de placer

Al otro lado de la puerta también escuchan el sonido de otro orgasmo… se habían olvidado que el camarero estaba observándoles… no les importa.

Ha sido su primer gran encuentro y… estaban felices y exhaustos




lunes, 9 de junio de 2014

Estamos De Celebración

Durante 8 años la he guardado sin saber muy bien el porque o, más bien, por no saber que hacer con ella



No me resulta fácil desprenderme de las cosas y la alianza estaba dentro de ese bloque de "Cosas de las que no quiero/debo desprenderme"

Hace unas semanas decidí deshacerme de ella, venderla junto a un ciento de pendientes que tengo desparejados, y comprarme algo mu gonito con lo que me den

Por tema de curro y estudios, aún no me ha sido posible materializar la venta pero ahí la tengo presente... tan presente que me he dado cuenta de que hoy hace exactamente la friolera de 

¡¡¡25 AÑOS!!! 

que está conmigo (si, yo también tengo un pasado... un pasado en el que era joven e inexperta... y muy inocente)

Se me podría haber ocurrido venderla hace un año o podría haberlo pensado dentro de dos pero no, resulta que no, que lo decido, precisamente, el año en que hubiera hecho las 

¡¡¡BODAS DE PLATA!!! 

(dicho así suena a muy mayor ¿verdad?... y confieso que lo soy pero no tanto como ahora os estáis imaginando... ya os he dicho antes que yo también tuve un pasado en el que fui joven, inexperta y muy muy inocente)



A lo que quería llegar... ¿porqué se me ha ocurrido venderla un cuarto de siglo después? ¿casualidad? ¿algún tipo de señal del más allá o del más acá?... sea como sea para mí va a cerrar un ciclo, un ciclo que se abrió aquel 9 de junio de 1989 (siglo pasado para más señas)... de hoy en adelante seguro que me esperan cosas muchísimo más interesantes y sorprendentes... a ver si me sorprendo en condiciones y descubro que soy muchimillonaria por fin :)