De roneo a relación estable
Allí estuviste siempre, paciente, al acecho, observando, estudiando, analizando... esperando tu oportunidad para empezar el roneo y atraparme entre tus garras en cuanto se abriera una pequeña ventana y... ¡¡SE ABRIÓ!!. Comenzó el cortejo, muy sutil al principio, solo plantando una semillita para que fuera germinando...
Estamos a pocas horas de volvernos a encontrar. El equipaje preparado, después de haber seleccionado cuidadosamente la ropa y complementos que llevaré para nuestro nuevo encuentro.
Las mismas mariposillas del estómago, los mismos miedos, las mismas inquietudes e inseguridades de la primera vez vuelven a estar a flor de piel y... la ilusión, sobre todo la ilusión del reencuentro.
Ya hemos pasado por esto y hemos sobrevivido. Ya hemos pasado por esto y el recuerdo dibuja una sonrisa. Ya hemos pasado por esto y se disfruto de cada segundo. Ya hemos pasado por esto pero todo será distinto y a la vez idéntico.
El último sello, el que nos convirtió en una pareja estable, me lo traje tatuado en mi corazón y en mi piel... ahora voy a por el próximo
Cambiamos de idioma pero estoy convencida que nos volveremos a entender, toda mi confianza está puesta en ello y seguro que no me decepcionarás.
Nos vemos muy muy muy pronto. 😉

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