Día 3. Etapa: cortita
Prometía lluvia, mucha lluvia, lluvia para dar, regalar, vender y guardar para próximas temporadas. Se llegó a destino lloviendo a todo llover, continuo lloviendo cuando fuimos a comprar víveres para hoy, toda la noche lloviendo como si no hubiera un mañana, el despertar más de lo mismo.... Durante el desayuno se hizo la calma, el Santi se ha debido apiadar de nosotras y ha dado órdenes a los angelitos para que dejaran de hacer pipi deunaputavez, así que se ha abierto una ventana sin agua que había que aprovechar. Hemos terminado de desayunar rápidamente, derrapando hemos subido a por nuestras mochilas y nos hemos tirado (metafóricamente hablando, por supuesto) al Camino. La etapa la hemos pillado con ganas, compartiendo Nacional con los coches que nos venían de cara tofollaos, así que hemos cogido la ruta alternativa (más larga) para evitarlos un trecho. Todo un acierto, hemos pasado por unos bosques fantabulosos (no surge la duda de si son eucaliptos o que diablos de árbol...