Conseguí engañar a alguien (¿o me engañaron a mí?... ahora ya no estoy muy segura) para perdernos, durante una semanita, por esos mundos de Dios. La aventura comenzó con algunos tropiezos pero… SÓLO duró unas 24 horas. Una llamada inesperada me obligó a posponer los planes, después a cambiarlos y, por último, a suspenderlos. Pues sí, una vez más mis vacaciones se han convertido en un “Safari Fotográfico”, de una semana, por las instalaciones de nuestro “queridísimo” Hospital. Hemos tenido que hablar y, en alguna ocasión, discurtir con alguno de los especialistas que forman la fauna de la SS Aunque hay que agradecer a esa MIR , que nos recibió en el Servicio de Urgencias, que pese a todas las presiones que recibió, para no hacer el ingreso, decidiera tener una charla con nosotras y forzar que la enferma no saliera de esas instalaciones. Gracias a su decisión pudieron ver, en directo, la crisis que se repitió al día siguiente (que, además, ya habíamos avisado que pasaría) y así echar par...