Día 2. Etapa 1: la etapa era cortita

 Sobre el papel la etapa de hoy era cortita, para disfrutar, sin agobios, calentar los tobillos y poco más... Ingenuas!!!

Los albergues, donde puedes sociabilizar tras la caminata y la muy merecida duchita,  pues... ¡¡Que no aceptan perregrinas, oiga!!!! Así que vamos a lo peregrina pro: hstalitos, hotelitos y algún modelito. Que tienen sus cosas buenas, no seré yo quien diga lo contrario, duermes con sábanas de verdad, tienes tú WC en el que plantar un pino sin interrupciones, no haces cola para la ducha, nadie te despierta a las 5:00 am pero... Demasiado sencillo todo. 

Como nos faltaba el despertador de los peregrinos zumbaos que se tiran a las calles antes de que las pongan, la etapa era "cortita" y ya hicimos un trocito ayer pues que nos lo hemos tomado con calma. Nada de usar despertador, nada de levantarse antes de que se hiciera de día y desayunar tranquilamente. Si unes todo eso... Pues que se te hacen las 10 sin haber dado un paso pero no problem, la etapa era cortita.

Solete, cuatro gotitas p'asustar y un sol espléndido, vamos pa gozarla.

Sería el camino, sería el horario pero como que he echado en falta peregrinos,  nada que ver con la romería que se monta desde Sarria. Pero esto es lo que hay y si no te gusta este juego no juegues y punto. 

Varios atajos se nos han puesto a tiro pero la etapa era cortita, no habia que hacer trampas. Es más, incluso hemos ampliado un poco con un itinerario alternativo, total la etapa era cortita.



La ría pues muy ría pero el agua brilla por su ausencia, es lo que tienen las mareas y que no entendemos los de tierra adentro. La ría con sus piececitos tamaño XXL, sus patitos, sus mamas y papas patitos, sus barquitos apoyados en tierra, sus barquitos que parece que hace días que no flotan y... ¡¡¡Un señor con rastrillo en mano desenterrando algo!!!

Peregrinos: haberlos haylos pero servidos con espaciador. Bares: haberlos haylos pero más de lo mismo, con cuentagotas. Pero la mañana estaba siendo agradable y tampoco se echaban tanto de menos, ni los unos ni los otros. Hasta... Que ha empezado a entrar el hambre, y con el plátano que llevábamos en la mochila no era suficiente, y allí ha aparecido como oasis en el desierto, ¡¡un bar!! Con su terracita y su sombrita, ¿Se puede pedir más a la vida? (Vale, he exagerado un poco, se puede pedir más, mucho más pero en ese momento no) Una gallega muy gallega ha apagado nuestra sed, ha saciado nuestro hambre, ha repuesto nuestros niveles de azúcar y cafeína en sangre a un estado aceptable y... Nos ha dejado nuestras credenciales.




En este punto se empezaba a mascar la tragedia de la etapa cortita: 

  • Otra gallega muy gallega nos ha informado había bochorno, y por eso el calor, pero que se estaba preparando la mundial (lo que viene siendo cuando los angelitos se ponen a hacer pipi todos a la vez) 
  • Y unas alemanas muy alemanas nos han contado que se habían perdido en algún punto de la etapa, lo que supone hacer más kilómetros, y se estaban planteando coger un taxi al siguiente pueblo (que coincidía con él que teníamos la reserva de nuestro hotelito)
Como la lluvia no parecía que fuera tan inminente, el siguiente pueblo estaba a unos 3-4 km y que habíamos decidido no hacer trampas, allá que hemos tirado hacia nuestro destino soñando con soltar la mochila, descargarnos descalzarnos y, sobre todo, UNA DUCHITA pero... 
  • El hotelito no estaba donde se suponía que tenía que estar, nos lo han movido 4 km más p'alla (momento en el que he envidiado a nuestras alemanas en taxi)
  • Han empezado a aparecer las cuestas (mi envidia ha ido en aumento)
  • Y... Los angelitos han empezado a hacer pipi todos a la vez, y yo juraría que llevaban días sin vaciar la vejiga porque ¡¡Madre mía!! (En este punto le envidia ya no cabía en mi cuerpo)
Al final, hemos conseguido llegar a nuestro destino:
  • Chopadas, tanto por fuera como por dentro (no veas lo que se suda con esos impermeables)
  • Cansadas por encima de nuestras posibilidades
  • Y con una perregrina que seguro que se está acordando de todos nuestros muertos por haberle traído a un lugar que no ha pedido 

Pero no nos vamos a quedar con lo negativo, también tenemos recompensa: 

  • Desde nuestra habitación se ve la ría y ¡¡TIENE AGUA!!
  • La etapa de mañana se nos ha quedado reducida a la mínima expresión, si no tenemos ningún imprevisto será una etapa cortita, o no
  • Mañana no tendremos que madrugar
Y con eso y un bizcocho...

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