martes, 13 de abril de 2010

Historia de Lorenceta y Bastián




Mocetas de Coscullano,
de Labata y Ballobar,
de Tierz y Loporzano,
de Quicena y Bellestar.

Escuchar la triste historia
de Lorenceta Pulido,
una moza muy dispuesta
del pueblo de Santocilio.
Mantenía rilaciones
con Sebastián de Fencejo,
el mozo mayor más pincho
que sirvía en todo el pueblo.

Era Sebastián un mozo
más trebajador qu'el cierzo,
conocedor de las mulas,
la jada y el roscadero.

Sin embargo, con las letras
era un siñalín cerrau,
pues le estorbaba lo negro,
lo escribido y lo imprentau.

Todo era felizidá
entre tan güena pareja
y decidieron casarse
al fin de la sementera.

Más de pronto la tragedia
sin solución les cayó
al comprar donde sirvía
en vez de mulas, tractor.

Como de letras el pobre
no sabía ni la i
tuvo que marchar ta Huesca
como peón de albañil.

Ya que como tractorista
no se consiguió quedar,
pues ixigían carnet
y él no lo pudo sacar.

Se dispidieron muy tristes
jurándose mil amores
y ella se quedó en el pueblo
atendiendo sus labores.

Todo fue bien al principio
y de amor era un derroche
enviándose ricuerdos
con el cobrador del coche.

Mas con el tiempo al paicer
la cosa se fue enredando
y Sebastián a Lorenza
poco a poco fue olvidando.

Como Bastián era mozo
de planta fornida y fina
pronto consiguió acomodo
bailoteando en la piscina.

Una moza montañesa
que en Francia había sirvido
le enganchó con malas artes
queriéndole pa marido.

Mientras, Loreza, enfeliz,
esperaba que Bastián
en Huesca alcontrara piso
para poderse casar.

Muy pronto las malas lenguas
le llevaron la noticia
que en o baile Sebastián
con la otri s'entendía.

Ta Huesca como una fuina
subió por ixplicaciones
y en los porches del mercau
rompieron las rilaciones.

Lorenza, desesperada,
por tan grande traiduría
entre glarimas y chilos
quiso quitarse la vida.

Primero prebó, la pobre,
a beber agua do grifo,
pero solo consiguió
ir tol día de corrido.

Por el puente el Diablo abajo
quiso tirarse al Isuela,
cayendo encima a un gitano
que estaba cogiendo hierba.

Como de estos vetuperios
salió completa e ilesa,
ta Barcelona marchó
pa no sufrir más afrentas.

Perdida y abandonada
por un amor tan mezquino,
se ha corrido por allí
que ahura está en o barrio chino.

Y aquí termina la historia
de Lorenceta y Bastián,
dos novios que se esborciaron
por no saber estudiar.

Doncellas que me escucháis,
sincero sus recomiendo,
que a los novios mantengáis
bien sujetos del cabestro.

5 comentarios:

Enrique dijo...

Ves lo que decia en la entrada de McGrau, si no te hubiesen dado un premio no te hubiese conocido y con tu cantinela no hubiese reido. Saludos, te seguire leyendo.

Dina dijo...

Enrique, bienvenido por estos barrios, siempre que quieras serás bien recibido.
Siento comunicarte que no soy la autora de la historia... que esto pertenece a la cultura local... pero es que me ha hecho tanta gracia que no he podido reprimir el compartirla con todos vusotros-ustedes.

josefina dijo...

Muy bonito el romance, me ha recordado mis años jovenes y el baile en la PISCINA. Un beso

McGrau dijo...

Hostias que bueno eso de querer suicidarse bebiendo agua.... o tirándose al Isuela y logró tirarse al gitano jajajajajajaja

Dina dijo...

Josefina, cuando lo leí me cautivo... es por aquello de que yo no he tenido abuelos que me pudieron contar estas historias.

Mc, antetodo originalidad, maño