lunes, 7 de enero de 2013

Hacía Tanto Tiempo Que No Se Disfrutaban


Hacía tantísimo tiempo que ya no se acordaba de su olor, de su sabor.

Hacía tantísimo tiempo no era capaz de recordar su tatuaje

Hacía tantísimo tiempo que no sabía si seguiría siendo atractiva para él.

Hacía tantísimo tiempo que quizás no fuera el mismo.

Sonó el timbre, se sintió emocionada y nerviosa. No sabía como saludarlo, no sabía como recibirlo, no sabía como controlarse a si  misma.

Las dudas se despejaron. Sin mediar palabra él la beso, la beso con pasión, con deseo, con ganas de recuperar el tiempo perdido.

Los nervios quedaron a un lado y entró en juego la pasión, el deseo. No podían esperar, tenían que recuperar el tiempo.

Llegaron a trompicones al dormitorio, ese que tantas veces había sido testigo de su pasión.

Le hubiera ayudado a quitarse la ropa pero prefirió mirarle, ir redescubriendo ese cuerpo que tantas veces había tocado, que tantas veces había deseado, sobre el que tantas veces había cabalgado… Estaba más rico, si cabe, que antes… ¿Cómo había podido dejar pasar tanto tiempo?

Ahora era su turno, ella le dejo ver sus curvas, mucho más generosas que antes, confiando que le gustaran.


Se volvieron a fundir en un beso, una pelea por quien llevaba la iniciativa… Hacía tantísimo tiempo que ambos querían ser el primero en dar. Alguien debía ceder antes de hacerse daño, cedió ella.

Mientras el la besaba, la lamía, la comía tuvo la sensación de ser la primera vez… Hacía tantísimo tiempo que ya había olvidado el placer que le proporcionaba. Se dejo llevar, se centro en disfrutar, lo volvió a descubrir… Mientras notaba como se iba humedeciendo más y más, como iba necesitando sentirlo en su interior… pero sentirlo ya.


Ambos cayeron exhaustos, había sido intenso, incluso mejor que antes… o, cuando menos, mejor que el recuerdo que les quedaba de la última vez.

Cuando  recuperaron el aliento rieron, bromearon, se pusieron al día… como si el tiempo no hubiera pasado.

En las siguientes horas repitieron varias veces… se iban turnando, unas veces dominaba ella, otras veces dominaba él pero, sobre todo, disfrutaron el uno del otro.

El tiempo paso en un suspiro… al despedirse… ya deseaban volver a empezar.


6 comentarios:

m4n010 dijo...

Que bien escribes joia... pero pones fotos en blanco y negro y yo lo imagino en colores.

besazos

Dina dijo...

Te confesaré una cosa, Manolo, estos relatos siempre se me ocurren cuando estoy estudiando... ya lo decían las abuelas: "Estudiar no puede ser bueno"
Y este relato requería fotos en blanco y negro... asíns que ya me estas borrando esos colores, joer

unix dijo...

.............

Dina dijo...

Unix, te diría algo ingenioso pero, por más vueltas que le doy no entiendo que me quieres decir.. asins que si mes'explica mejor podré responder a la altura que me caracteriza

josefina dijo...

Es verdad, te explicas muy bien, me haces pensar en lo mucho que nos perdimos las mujeres de la posguerra, con tantos miedos y tonterías que nos hacían disimular a todas horas.
Yo desde luego tenia suerte en mis sueños, a veces eran eróticos y entonces salia uffff, Josefina la tremenda.
Ja ja, un beso

Dina dijo...

Josefina, tendríamos que saber el motivo por el que se le negó a las mujeres el placer... si fue por ignorancia o por temor de pudiera salir herido el ego de los machitos.
Sea como sea lo importante es recuperar las riendas.
Supongo que lo verías en su momento pero por el porsia te recomiendo que veas esta peli

http://dina-convientofresco.blogspot.com.es/2013/01/histeria-femenina.html