domingo, 2 de junio de 2013

Anabelh




Parecía que todo había vuelto a la normalidad. Cualquiera que la viera pensaría que ya estaba recuperada, que los peores momentos ya habían pasado. Nada parecía indicar lo contrario, pero…

Todos los días, Anabelh, dedicaba un rato a su dolor, se sentaba en soledad a llorar amargamente por aquello que se le escapó.

Todos los días, Anabelh, dedicaba un rato a sentir su ausencia, a echar en falta aquellos mimos que ya no tenía.



Todos los días, Anabelh, dedicaba un rato al enfado: se enfadaba por tener los sentimientos que tenía, se enfadaba con los recuerdos, se enfadaba con el presente, se enfadaba…

Todos los días, Anabelh, dedicaba un rato a contener sus deseos de llamarle, de escribirle, de saber algo suyo…

Todos los días, Anabelh, dedicaba un rato…



Siempre le habían contado que con el tiempo el dolor se suaviza, que el dolor sería menor cada día que pasara hasta llegar a desaparecer… nadie debió explicarle esto a su dolor, que aumentaba cada día llegando a ahogarla…

6 comentarios:

Gadirroja dijo...

Me encanta cómo escribes.
Un besazo!

Dina dijo...

Bienvenida por este rinconcito, Gadirroja.
Me alegro que te guste.
Bsks

Anónimo dijo...

Es cierto, hay cierto tipo de dolor que llega a desaparecer, lo que pasa es que es contraproducente eso de dedicarle un rato... cada día... cada dia... Enol

Dina dijo...

Enol todo, en su justa medida, es bueno... hay que tomárselo como el que se cepilla los dientes antes de ir a dormir

Bruja24 dijo...

Pues yo estoy con Enol.... no hay que dedicarle demasiado tiempo al dolor, a los recuerdos... porque si te recreas mucho en algo, se convierte en el unico sentimiento. Hay que diversificar, y buscar el centro en lo que nos divierte, nos entretiene, y nos hace felices... Asi es como el tiempo cura y hace su efecto.
Por lo demas, muy bien escrito y descrito, nena. Para que luego digas de mi....

Dina dijo...

Bruja, me alegro tenerte por aquí!!!

Es importante tener en el repertorio todos los sentimientos (desde la sonora carcajada hasta el llanto desconsolado)... siempre sirve para saber que sensaciones nos gusta sentir y detectar las sensaciones de las que debemos huir cual grácil gacela (ya sé que ha quedado un poco cursi... pero m'apetecío, jajaja). Únicamente no debemos radicalizarnos en ninguno de los extremos.

Me reitero, me alegra que la blogosfera te vuelva a disfrutar