Siempre Hay Un Motivo
Visto que llamó vuestra atención lo de “las bragas de ir al médico” he decidido contaros el cómo surgió. Situémonos en un 11 de octubre (para los que no se den cuenta, es víspera del Pilar... uséase, Zárágózá está en plenas fiestas) de hace unos 3 o 4 años (tampoco creo que sea muy importante este detalle ¿no? Pero, vamos, que si a alguien le interesa mucho mucho mucho, pero mucho, lo miraré). Ya teníamos hechos los planes para pasar un día festivo en la ciudad vecina (¿he dicho que estaban en plenas fiestas?) Me levanté bien tempranito, por aquello de inaugurar mi primer día como parada con una fiesta de limpieza doméstica. De repente me encuentro mal y caigo al suelo, un pequeño golpe sin importancia pero ante el que decido tirarme en el sofá, paque se me pase. En el trayecto... POOOOOOOOOOFFF . El sonido del teléfono me despierta pero decido que no pienso abrir los ojos ni levantarme del suelo (será que debía estar muy cómoda) El teléfono sigue sonando hasta conseguir despertar a...

Comentarios
Florencio, anda y tira a la cama... que la fiebre te afecta a las neuronas. Suda un poco más entre sábanas y después vuelve a intertarlo :)
Aaaaaaaaah, por cierto, ¡¡¡FELIZ REGRESO A LAS AULAS!!!
Antónimo, chiiiiiiiiiiiico, si tienes de sobras siempre puedes enviar un poco a través de servicio de paquetería... que prometo no salir de casa hasta recibir el envío.
(Floren, ahora deja de leer... por el porsia)
Aprovechando que ahora no nos lee nadie, Antónimo has conseguido despertar mi curiosidad (y los que me conocen ya saben que soy muy muy poco curiosa)... así que:
Háblame de ti, de la libertad
Si las clases te aburren, hacia donde vas
Háblame de ti, de la soledad
Si has hablado con ella, o te cae muy mal
Háblame de ti , háblame de ti
(Aclaración, por si no se ha notado, las palabras anteriores son un plagio DES-CA-RA-DO de los Pecos)
Despertar tu curiosidad es un halago y mantenerla, a partir de ahora, un objetivo. De manera que no pienso darte demasiadas pistas, no sea que te empaches enseguida con mi “fascinante vida”.
En cuanto al tratamiento (teniendo en cuenta que no nos lee nadie) aunque es aparentemente sencillo, para que tenga éxito requiere de una compenetración entre terapeuta y paciente que hace del “cara a cara” algo imprescindible. Por lo que el envío es imposible.
Peeeero... no te preocupes. Si algún día paso por tu preciosa ciudad te lo hago saber y, si aún tienes problemas de piel, estaré encantado de compartir tratamiento contigo. (puf… suerte que nadie nos lee)
Terapeuta... y digo yo ¿con titulación oficial? ¿cartas de recomendación que acrediten su valía? ¿algún premio al mas mejor?
Y hablando de todo un poco... no es preciosa mi ciudad es PRESIOSISIMA... pero ¿acaso sabes cuala es?
B, ya te digo, estoy llevando una adolescencia mu mala y mu larga, jajaja
Con el tema de tu presiosísima ciudad, ahora me has hecho dudar. ¿Qué tal si me das alguna pista? No hace falta que sea muy obvia, pero tampoco te pases que entre mis títulos no se encuentra el de geografía e historia.
Hombrenomejodas!!! Cuando se habla de una ciudad PRESIOSISIMA sólo se puede hablar de la mía... de la CAPITAL MUNDIAL
Y a usted lo ubico yo... mirando al mar ¿m'equivoco?
Tu presiosísima población es… una tierra de buen vino y cuenta, entre muchas otras cosas, con una catedral que tiene un impresionante retablo obra de Damián Forment, gran escultor del renacimiento.
¿Cierto?
En cuanto a mi ubicación… tocado y hundido.
Me paso buena parte del día mirando al mar.