Día 4. Etapa 3: parece que va a llover

 Hoy ya hemos empezado a hacer cosas de peregrinos: 

  • Madrugar
  • Tomar un buen desayuno
  • Y ponernos rápidamente a andar (las previsiones de lluvia nos iban pisando los talones) 
Al hacer cosas de peregrinos hemos descubierto que: 
  • En nuestro hotel solo nos alojábamos mujeres (o solo las mujeres desayunábamos a primerísima hora, que también puede ser) 
  • ¡¡Existen más peregrinos!! Unos iban solos, otros en pequeños grupos y otros en maxi grupos (que no se muy bien con que intenciones iban)

El puebliño muy cuqui, muy al lado de la ría pero... El jodido de él tenía unas cuestas ideales para acabar con los glúteos a la altura de la nuca sin necesidad de ir al gym. 

A los diez minutos, imagino que por aquello de irnos aclimatando, empieza a llover. Buf, para, desmontate de la mochila, ponte la capa y, lo más importante, aprovecha para drogarte un poco, que te habías olvidado.

Hemos saludado a peregrinos, nos han saludado peregrinos, peregrinos han saludado a nuestra perregrina, todo muy de cosas de Peregrinos.

El agua ha dado paso a un solete muy muy agradable, que nos ha permitido disfrutar aún más del paseo, del paisaje, de los puebletes y de la vida es bella. Todo muy Happy flower pero ya se empezaba a echar de menos un bar donde descansar un rato e hinchar el diente a algo.  Y, como no hay nada mejor que desear algo para que suceda, pues allí que apareció 



Un sitio muy pequeño pero muy agradable donde nos hemos encontrado con las alemanas sonrientes del primer día, que iban saludando a todos los animalillos que se encontraban. El señor que iba tras de mi me ha tocado me ha tocado en el hombro, cuando me he pedido los dos últimos pinchos de tortilla, y me he dicho "pues menos mal que no quería yo pincho", lo que no se podía imaginar que yo estaba pensando "menos mal que los últimos pinchos son para mi"

Con la pancheta llena y la dosis correspondiente de cafeína hemos vuelto a lo nuestro, andar andar y andar. Santi se estaba comportando y nos estaba regalando un fantástico día. 

Ha caído una gotita de agua insignificante y, como hacía rato que no la llevábamos puesta y hay que amortizarla, nos hemos puesto la capa, ha sido ponerla y ¡¡Nos ha caído toda el agua!! Como si nos la echarán a pozales, perregrina no se lo ha pensado dos veces y ha buscado un portal donde refugiarse. 

Cuando ha escampao, minuto y medio más tarde, se ha podido seguir, otra vez todo muy Happy flower.

Otra ría con poca agua se abría ante nosotras pero ya no me planteo nada, en algún momento tendrá más agua. El señor del pincho nos ha alcanzado y allí que hemos estado conversando un rato hasta que su señora, que no se le veía cómoda desde el inicio, se lo ha llevado. 

Pensando que íbamos a llegar al destino sin que nos cayera encima el diluvio universal, nos hemos parado en otro bar a comer (así ya llegábamos para solo duchita y siestuki) y... Bien se ha valido de la sombrilla que nos cobijaba porque ha caído la mundial. 

La última hora entre llovizna y llovizna hemos llegado a destino. Creo que el Santi nos aprecia un montón, nos está mojando pero poco. 

El final de etapa muy muy muy bonito, os lo receto para una escapada


Aaaaah, y mi aductor va chino Chano, entre el ibu y la mariposa lo voy manteniendo a raya.

Y con esto y un bizcocho...

Comentarios

Entradas populares de este blog

No He Hecho Nada

Siempre Hay Un Motivo