lunes, 24 de marzo de 2008

De Profesión...


Cuando me preguntan por mi profesión me gustaría poder contestar: “Cursillista”.

Cuando llega a mis manos algún listado de cursos disfruto como una enana. Lo miro, lo remiro y lo vuelvo a mirar. Todos me apetecen, todos me gustan, todos los haría....

Si algo echo en falta de mi vida como parada oficial son los cursos. Yo me apuntaba a todos, la mayoría relacionados con mi profesión, pero tampoco era requisito indispensable para solicitarlos.

Creo que de todos los cursos que realice yo era la única a la que le daba pena terminarlos; la única que hubiera continuado en los cursos indefinidamente, y eso que íbamos “degratis”; usease, yo era la rara del grupo, que le vamos a hacer le cojo cariño a las cosas, a las personas, a los sitios...

Me da pena, de esa época, no haber llegado a realizar un curso que, para mí, resultaba muy atractivo... “Curso de Soldador”... oiga usted, nunca se sabe p’aque puede servir.

Ahora sigo con la misma costumbre, yo solicito todos los cursos a los que puedo acceder... sigue sin ser, para mí, requisito indispensable que esté relacionado con mi curro, yo lo solicito y, si eso, que me digan que no.

Realice uno de “Compras verdes”... que en su día, cuando lo solicite, me pareció una estupenda idea. Después resulto que gran parte del curso era fuera del horario laboral... bueeeeeeeeeeeno, lo acepte. Más adelante me di cuenta de que uno de los días (que el curso era por la mañana y por la tarde) era festivo en la localidad donde curro... esto ya me jodio más aceptarlo, pero como me dijeron las chicas de RRHH: “Aaaaaaaaah, se siente. Tú lo has solicitado. Asins que pierdes ese festivo”

El nombre del curso resultaba sugerente:
“COMPRAS VERDES”
... pero no, no era de ese tipo de compras... era bastante más medioambiental, que le vamos a hacer.

Otro de los cursos solicitados, y que también me concedieron, “Curso práctico de evacuación de edificios”. Joer, éste el nombre mola un “güevo”, si ya me veía yo descolgándome por la fachada de los edificios... lástima que me dio pereza y renuncie a él, pero como lo vuelvan a ofertar, este año, fijo que me lo pido.

Este finde me pasaron otro listado de cursos... y hubo uno que llamo, poderosamente, mi atención: “Cerrajería de urgencia”... Joé, el sueño de todo cursillista ¿no?... La cantidad de cosas que podría hacer cuando dominara la materia (como me dijo alguien: desvalijar casas, atracar bancos...)

Esperemos que el plazo para solicitarlo pase pronto, porque sino no sé si podré evitar la tentación de solicitarlo...

2 comentarios:

la maru dijo...

Ostras qué bueno: ComprasVerdes! jajaja Si me monto un Sexshop lo llamaré así. Y habrá preservativos verdes, bragas biodegradables, consoladores con forma de frutas o verduras... Vamos, VERDE, TODO MUY VERDE. JAJAJAJA

Dina dijo...

Joer... veo que aprovechaste el curso mejor que yo... o, por lo menos, desde otro punto de vista, jajajaja.

Hacemos un trato: tú la socia capitalista... yo la currante... ¿hace?