domingo, 2 de marzo de 2008

Reconquista o Rendición


Cuando descubres que: llevas una hora leyendo y no sabes si lo que has leído va sobre el ritual de apareamiento del estornino salvaje o sobre las últimas tendencias en moda que desfilaron por la pasarela Cibeles.

Cuando descubres que: has guardado la pasta de dientes en la nevera y has metido los zapatos dentro del lavavajillas.

Cuando descubres que: llevas media hora buscando las llaves de casa, por todas las habitaciones, y resulta que, en todo momento, las llevabas en la mano.

Cuando descubres que: en la lista de la compra has escrito cosas que son imposible adquirirlas en ningún comercio.

Cuando descubres... que tus neuronas están dispersas... que se han ido de vacaciones sin solicitarte autorización... la cosa esta complicada.

Tu mente ha sido invadida por una idea, por un recuerdo, por una situación, por una persona, por una canción... que se ha atrincherado y se ha hecho fuerte, en algún rinconcito de tu cerebro, y no te va a permitir continuar con el día a día.

Intentas resistirte, intentas luchar, intentas recuperar las riendas... Te dices: “Venga, que no voy a pensar más en ello”, “anda céntrate en lo que tienes entre manos”, “ánimo, maja, que tu puedes lograrlo”... pero no, no es posible... tan pronto bajas un poquito la guardia... te vuelves a descubrir pensando, otra vez, en lo mismo.

Hasta que, finalmente, tienes que rendirte a la evidencia... es mejor no resistirse, es mejor no luchar... si no puedes con el enemigo únete a él.

Así que... estamos intentando llevar una convivencia lo más satisfactoria posible; estamos hablando sobre cuales van a ser nuestros espacios comunes y los de la esfera privada de cada uno... estamos de negociaciones.

Parece que esta relación que estamos creando, con mi nuevo inquilino, empieza a tener forma y buenas perspectivas de futuro.

4 comentarios:

McGrau dijo...

Mas vale que te rindas ante la evidencia...

Recuerda que a un rio puedes hacerle diques y parar un poco el cauce haciendo pantanos, lo que no puedes hacer nunca es desviar su curso...

Las consecuencias serían catastróficas ;)

la maru dijo...

Ala que guay! Qué bonito eso que te pasa, no?
Yo también tengo un inquilino de esos que ocupan a la fuerza tu mente y no puedes pensar en otra cosa: que me pague el alquiler o que salga de ahí de una vez por todas. Claro que yo, suelo mantenerlo a raya. Sólo le escucho los fines de semana.

Dina dijo...

Ya me rendí a la evidencia... sería una batalla perdida... así que dejare a mi mente que "mese" siga perdiendo.

Dina dijo...

Maru... tu si que sabes... eso eso... que si se quiere quedar que por lo menos me pague alquiler y gastos a medias.

Ya hablaremos para que me cuentes como mantener la distancia... que no hace más que ponerme ojitos.