jueves, 25 de marzo de 2010

La Venganza Es Un Plato Que Se Sirve Frio

Hoy, sin venir a cuento (o quizás si que venía a cuento de algo pero eso ¿qué más da?), me he acordado de una historia que me contaron, hace tiempo, y que yo tome, en ese momento, como leyenda urbana. Tiempo después tuve el placer de encontrar a alguna persona que fueron testigos de los hechos, usease que la historia es real.


Hace unos añitos, una pareja decidió celebrar su bodorrio por todo lo alto y ante la Iglesia, por supuesto. Reservaron fecha en la Catedral de su ciudad, miraron restaurante, degustaron los platos que se servirían en el banquete, hicieron una lista interminable de invitados (la ocasión lo merecía), contrataron su viaje de novios, recibieron regalos, comenzaron a dar forma a su futuro nidito de amor (ya se sabe, que si unas cortinas por aquí, que si un edredón por allá, que si un picardías en el primer cajón de la derecha de la cómoda, que si…), se compraron los trajes (supongo que ella le ayudaría a él a elegir su modelito y que él ni se imaginaría el color del modelito de ella), se compraron los anillos, enviaron las invitaciones y todo lo demás que lleva aparejado estos comienzos de una vida en común.

La víspera del día señalado no se vieron, o se vieron poco, era un día muy ajetreado (ya se sabe que ella tiene muchas cosas que hacer: que si hacerse la manicura, que si comprar otro par de medias por si las primeras sufren algún percance, que si hacerse las ingles, etc. etc. etc. Él…él supongo que tendría que afeitarse y, como mucho, repasarse el corte de pelo)

La víspera del día señalado es como la noche de Reyes, hay que irse pronto a la cama para estar, al día siguiente, fresco cual lechuga recién cogida.

Antes de retirarse a sus aposentos de soltero, para descansar, él paso por su futuro nidito de amor a dejar una cosa (quizás fueran unos preservativos o lubricante o algún juguetito o, incluso, puede que fueran unas magdalenas para el desayuno).

Estaba a punto de abandonar la vivienda cuando le pareció oír un ruido, se paro a escuchar con más atención y… si, se escuchaba algo ¿sería que en la casa había un ladrón? Se dejó guiar por el sonido y éste le condujo hasta la puerta del dormitorio (en el que se encontraba una cama muy cómoda que habían comprado para hacer cochinadas)

Se asomó al interior de la habitación y ¿qué vio? pues a su futura mujercita que se lo estaba pasando teta con uno de los invitados (que además tenía el papel de testigo) de la boda.

Él, muy digno, se retiró sin hacer ruido (por aquello de que no quería invadir la intimidad de nadie) y salió de la casa.

En este punto es cuando piensas:

- se retiro para esperarlos en la puerta (por aquello de que si había sangre por medio no se mancharan las cortinas nuevas) o
- pobre, seguro que se fue a ahogar en alcohol sus penas o
- éste se fue a reflexionar y tranquilizarse antes de mandar a escaparrar a la churry o
- seguro que se fue corriendo a los brazos de su mami para llorar por lo desgraciado que era o…

Pues nada de eso sucedió.

El chaval no contó nada a nadie, se metió en la cama, durmió de un tirón toda la noche, a la mañana siguiente se levantó y siguió el guión establecido (que si me ducho, que si me afeito, que si me visto, que si le digo a mi madre “tranquila, que no pierdes un hijo”, que si llego puntual a la iglesia…)

Cuando llego la radiante novia (que en lo de radiante no se sabe si tuvo algo que ver el polvazo que había pegado hace poco) él le abrió la puerta del coche, la beso, entraron a la iglesia… todo esto como si nada hubiera pasado hasta que llego el momento culminante:

- Fulanita ¿quieres a Menganito como tu legítimo esposo?
- Si quiero
- Menganito ¿quieres a Fulanita como tu legítima esposa?
- NO
- Menganito, presta atención, ¿qué si quieres a Fulanita como tu legítima esposa?
- NO




A estas alturas al cura le había cambiado la color (había adoptado una tonalidad algo violácea), la novia estaba con los ojos fuera de sus órbitas (supongo que pensando ¿qué le pasará ahora a este atontao?) y los invitados se estaban volviendo locos buscando donde estaba escondida la cámara oculta.

El chaval le robó el micro al pater y volviéndose hacia los invitados dijo algo así como:

“No me quiero casar con Fulanita porque anoche, a las x horas, Fulanita y Zutanito (lógicamente señalo con el dedo a ambos mientras los nombraba) estaban echando un polvo en nuestra cama. Así que no hay boda.
A todos los que habéis venido invitados por mi parte seguirme al restaurante, os invito a comer para celebrarlo”

Dejó el micro y se las piró (con sus invitados) dejando allí todo el fregao.

Desde luego hay que reconocerle al Chaval que los tenía bien puesto, que actuar con la normalidad que actuó hasta el último instante es digno de admiración.

Lo sencillo hubiera sido armarles el pollo en el instante que se los encontró y suspender el bodorrio vía teléfono pero de esta manera mató dos pájaros de un tiro:

1.- Dejo en evidencia a la Fulanita y al Zutanito delante de todos los familiares, amigos y conocidos
2.- Acabó con toda la posible rumorología callejera en un solo acto.

¡¡¡Lo que hubiera dado yo por estar presente en semejante espectáculo!!!

11 comentarios:

josefina dijo...

Jolín, que temple y aguante tuvo el niño....
A mi no se si me hubiera gustado estar allí, sobre todo si era por parte de la novia.
Un beso

Dina dijo...

Josefina, yo es que no necesitaba estar de invitada, que la economía no esta como para gastarse un dineral para vestirse para ir de bodorrio... con ser público me hubiera bastado.

HombreRevenido dijo...

Esto...
¿Estás segura de que no es una leyenda urbana? porque lo parece.

Si pasó me parece una putada muy gorda para el muchacho. Creo que actuó bien, con sangre fría (quizás demasiada) y que al menos tuvo la suerte de enterarse a tiempo.
Lo leo y lo flipo. Imagínate si lo hubiera visto. Todavía no me hubiera recuperado de la sobredosis de realidad.

Florencio dijo...

Un nativo del Barranqué me contó esa historia, dijo que ocurrió en Balbastro, lo que pasa que era un tipo un poco fachendoso y siempre te queda la duda...

Dina dijo...

HombreRe, ya te digo que lo parece (como la historia de la chica, el perro y el Baute) pero la realidad supera muchas veces a la ficción.

Hay que tener mucho autocontrol para actuar así.

Florencio, joer, si es que me pillas en toas, jajaja.

A mi me merece confianza las personas que me lo confirmaron, es más incluso le pusieron nombre y apellidos a todos los protagonistas.

Tyrannosaurus dijo...

Una vez más la realidad supera a la ficción. Desde luego lo del chaval, merece un 10 por haber capeado una situación así sin perder un apice de su dignidad y sin perder los papeles, ya que lo fácil como bien dices hubiera sido montar el pollo en el momento, o directamente suspender la boda via telefono (creo que es la que hubiera elegido yo). Pero desde luego lo del muchacho fue toda una lección de temple y saber estar.

McGrau dijo...

Yo en esta vida real y en una relación anterior he conocido un caso exactamente igual, salvo por la diferencia de que él los pilló una semana antes y de casualidad porque se había dejado la cartera en casa y a la hora del almuerxo volvió a por ella.

HAy gente que tiene mucho temple y esta historia no la considero leyenda urbana porque ya la conocía y conocí al protagonista (el cornudo) así que pueden haber muchos más casos así ¿por que no?

Dina dijo...

Tyrannosaurus, tienes que empezar a prácticar el contar hasta 100 antes de abrir la boca en un caso conflictivo. Cualquier situación se soluciona mucho mejor con esa frialdad... yo, de mayor, me pido ser como el crio este.

Mc, ¡¡¡Ooooooooooooh Dios!!!. Tenemos una epidemia a la vuelta de la esquina. Debemos avisar a la población:

MUCHA ATENCIÓN A TODO AQUEL QUE ESTE A PUNTICO DE SEPARARSE:
Han ocurrido ciertos hechos que nos llevan a afirmar (casi al 100 x 100) que los futuros maridos no deben acercarse a sus futuros niditos de amor en visperas de la boda... existe un virus que les puede atacar y que tiene difícil cura.
Así que ya sabeis, NO-OS-ACERQUEIS-A-VUESTROS-FUTUROS-HOGARES salvo en presencia de vuestra futura mujercita"

McGrau dijo...

Precisamente hoy han tocado este tema en "la hora de los fosforos" del programa de Carlos Herrera y esta misma historia ha salido varias veces y alguna variante más, yo conozco el tema porque conocí a la persona, pero cualquiera que escuchase la radio hoy podría decir que ya es una historia urbana con variantes. La verdad es que el programa ha tenido mucha gracia

Manuel Trujillo Berges dijo...

Un temple admirable....

Dina dijo...

Manuel, ya te digo, como asesino de pago se forraba, jajaja