martes, 14 de diciembre de 2010

La Parábola del Hijo Pródigo o La Historia de una Injusticia.

Tan pronto hicieron posible el poder cursar la asignatura de ética, como alternativa a la religión, la nena fue una de las que se cambió de bando (aunque eso supuso que te señalaran con el dedo) y, la verdad, a estas alturas recuerdo muy pocas cosas… amos, que si me dicen que debo recitar el padre nuestro o decir los ¿7? Pecados ¿capitales? (¿se dice así?) que se me daría igual de bien que hablar en ruso.

Hoy me han nombrado la Parábola del Hijo Pródigo (o la Historia de una Injusticia). La verdad es que no la recordaba y he tenido que mirarla (os la copio por si os pasa lo mismo que a mí)


 
Lc 15, 1-3.11-32
En aquel tiempo, se acercaban a Jesús todos los publicanos y los pecadores para oírle. Y los fariseos y los escribas murmuraban, diciendo: Este acoge a los pecadores y come con ellos.
Jesús les dijo esta parábola: Un hombre tenía dos hijos; y el menor de ellos dijo al padre: "Padre, dame la parte de la hacienda que me corresponde." Y él les repartió la hacienda.
Pocos días después el hijo menor lo reunió todo y se marchó a un país lejano donde malgastó su hacienda viviendo como un libertino.
«Cuando hubo gastado todo, sobrevino un hambre extrema en aquel país, y comenzó a pasar necesidad. Entonces, fue y se ajustó con uno de los ciudadanos de aquel país, que le envió a sus fincas a apacentar puercos. Y deseaba llenar su vientre con las algarrobas que comían los puercos, pero nadie se las daba.
Y entrando en sí mismo, dijo: "¡Cuántos jornaleros de mi padre tienen pan en abundancia, mientras que yo aquí me muero de hambre!
Me levantaré, iré a mi padre y le diré: Padre, pequé contra el cielo y ante ti.
Ya no merezco ser llamado hijo tuyo, trátame como a uno de tus jornaleros."
Y, levantándose, partió hacia su padre. «Estando él todavía lejos, le vio su padre y, conmovido, corrió, se echó a su cuello y le besó efusivamente.
El hijo le dijo: "Padre, pequé contra el cielo y ante ti; ya no merezco ser llamado hijo tuyo."
Pero el padre dijo a sus siervos: "Traed aprisa el mejor vestido y vestidle, ponedle un anillo en su mano y unas sandalias en los pies.
Traed el novillo cebado, matadlo, y comamos y celebremos una fiesta, porque este hijo mío estaba muerto y ha vuelto a la vida; estaba perdido y ha sido hallado". Y comenzaron la fiesta.
Su hijo mayor estaba en el campo y, al volver, cuando se acercó a la casa, oyó la música y las danzas; y llamando a uno de los criados, le preguntó qué era aquello.
Él le dijo: "Ha vuelto tu hermano y tu padre ha matado el novillo cebado, porque le ha recobrado sano."
El se irritó y no quería entrar. Salió su padre, y le suplicaba.
Pero él replicó a su padre: "Hace tantos años que te sirvo, y jamás dejé de cumplir una orden tuya, pero nunca me has dado un cabrito para tener una fiesta con mis amigos; ¡ahora que ha venido ese hijo tuyo, que ha devorado tu hacienda con prostitutas, has matado para él el novillo cebado!"
Pero él le dijo: "Hijo, tú siempre estás conmigo, y todo lo mío es tuyo; pero convenía celebrar una fiesta y alegrarse, porque este hermano tuyo estaba muerto, y ha vuelto a la vida; estaba perdido, y ha sido hallado."

¿Es justa la celebración? Si esta pregunta se le hiciera al hijo menor sin dudarlo contestaría que si pero ¿es realmente justa esta celebración? Mi opinión ya os la podéis imaginar y lo más triste de todo es que no sólo es un cuento de terror si no que esto sucede en el día a día.

Los padres siempre hacen más aspavientos y tienen más detalles hacia aquellos hijos que desaparecen o que no hacen nada antes que hacerles un pequeño reconocimiento a los que están al pie del cañón siempre.

Como me ha dicho hoy mi jefa: “en todas las familias se repiten los mismos patrones. En toda familia existen los hijos que menos hacen y son los mejor considerados y los hijos que más hacen y se les tratan a patadas”. Así que sólo es cuestión de que tengas más o menos suerte a la hora del reparto de papeles.

4 comentarios:

josefina dijo...

Ufffffff,"jodidica" la parábola.
Un beso

Dina dijo...

Ay, maña, que aragones ta quedau, jajaja

Besotes

Enrique dijo...

Huy una entrada escatológica, jejeje. He hecho horas extras para leer todas las atrasadas. :-) y se me quedo buen sabor de boca como de costumbre. Un Saludo Dina y compañía y Felices Fiestas a todos. Como se dice por aquí. BON NADAL

Dina dijo...

Hoooooooooombre, Enrique, ¿cuanto tiempo sin saber de ti?.

Si te quedo un buen sabor de boca me alegro, esa es mi intención... aunque te veo algo cobarde no atreviendote a dejar el comentario en el último post, jajajaja.

Felices Fiestas y que las disfrutes en compañía de todos los tuyos.

Besotes