domingo, 26 de diciembre de 2010

Tensión Sexual

Hacía poco tiempo que se conocían. En un primer momento, nada indicaba que pudiera llegar a existir una atracción entre ellos pero no fue así. Conversaron, se entregaron al juego de la seducción, de una manera muy sutil, y una chispa saltó.

Entre ambos se había creado un nexo de unión basado en las caricias, los besos, los mimos, la atracción, el deseo, el placer, la pasión, el morbo…

Pocas ocasiones habían tenido de verse pero sus conversaciones, casi diarias, tenían un alto contenido erótico, fruto de la tensión sexual que existía entre ambos.

Ella sabía como provocarlo y a él le gustaba que lo hiciera.

¿Te estas tocando?

No

¿No?

No. Si las condiciones son las idóneas, puedo llegar al orgasmo sin necesidad de contacto físico.

Cuéntame como lo haces.



Me puedo imaginar que me tumbas en la cama y comienzas a besarme el cuello. Lo besas, lo lames, lo mordisqueas. Mi piel se eriza y lo notas. Sabes que ese es el comienzo y que no voy a retroceder.

Jugueteas con los lóbulos de mis orejas, eso me excita, lo sabes y te entretienes un rato.

Tus labios comienzan a bajar, se entretienen en mis hombros, bajan por mi pecho. Con la punta de la lengua jugueteas con mis pezones, tardan poco en reaccionar, aumentan de tamaño y se ponen duros. Los succionas, los mordisqueas…

El resto lo tendrás que imaginar.

No, sigue.

Si continuo ¿qué consigo a cambio?

Que te haga todo eso cuando te vea

La excitación de ella subió de intensidad. Aquellas palabras habían conseguido encenderla todavía más.

Mientras con tu boca te entretienes con uno de mis pechos, agarras el otro con tu mano. Jugueteas, lo acaricias, lo aprietas, das un pellizco… compruebas que eso me gusta, que mi cuerpo se estremece bajo el tuyo.

Sigues bajando, entreteniéndote en cada centímetro de mi piel. Lamiéndolo, acariciándolo, besándolo.

Bajas por debajo de mi ombligo, sé que me vas a hacer sufrir pero no te voy a suplicar.

Te entretienes en mis ingles, están suaves, como a ti te gustan. Tu mejilla roza, ligeramente, mi clítoris, seguro que no ha sido por casualidad.

Me agarras por las caderas y deslizas tu cuerpo sobre el mío, en busca de mi cuello, convirtiendo, así, toda mi piel en una gran zona erógena.

Puedo notar tu excitación y sé que el juego aún no va a finalizar… no ha hecho más que comenzar.

Comienzas, de nuevo, todo el proceso. Mi deseo va en aumento.

De nuevo, bajas por debajo de mi ombligo y me agarras por las caderas. Quieres que me de la vuelta. Sé que te gusta verme así y no me resisto.



Te tumbas sobre mí para alcanzar mi cuello.

El camino esta abierto y, de momento, no quieres recorrerlo.

Con tu cuerpo, con tus labios, con tu lengua recorres mi cuello, mi espalda.

Te separas un poco de mí… me das un cachete en el glúteo… eso me ha gustado.

Me coges, de nuevo, por las caderas y me atraes hacia ti elevando mis nalgas. Es lo que más te gusta.

Sigues besándome, acariciándome, mientras tus dedos van en busca de… ¿qué quieren encontrar?

Dímelo tú.

Tus dedos notan mi calidez, mi humedad… eso aún te excita más… aún nos excita más.

La punta de tu lengua juguetea con mi clítoris, haciéndome estremecer.

Paras, te separas, me coges por las caderas y me atraes hacia ti. El camino esta abierto y decides recorrerlo poco a poco. Te introduces dentro de mí lentamente, muy lentamente y…

Sigue, no pares.

No, el final lo escribiremos juntos.

10 comentarios:

paseando por el infierno dijo...

Tension sexual: apasionante, son todos aquellos deseos retenidos, y que salen a la luz por cosas y causas que no siempre controlamos.

esos deseos que tambien reprimimos. y que llegamos a la plenitud al concretarlos.

Dina dijo...

Paseando por el infierno (anda que no podrias haber encontrado un nombre más corto que me pego media hora escribiéndolo, jajaja)

En este caso no están reprimidos, sólo se estan descubriendo el uno al otro y, para eso, necesitan las pistas suficientes que les permitan conocerse más íntimamente (si cabe)

paseando por el infierno dijo...

las pistas suficientes ??? nada mejor para explicarlo que un cuentito: iba caminando una pareja por el parque y ella le pregunta - mi amor, como sabe el perro cuando la perra quiere? - por el olfato, contesta él, y ella vuelve a preguntar - mi amor, como sabe el toro cuando la vaca quiere ? - por el olfato mi amor... y ella pregunta: mi amor, vos sos boludo o estás resfriado ??

Hammerman dijo...

El final, lo escribimos cuando quieras...
Me has puesto, como siempre, a cien. Conociendo la suavidad de esa piel, el sabor de esos labios, el aroma marino de tu sexo, no veo la hora de finalizar, de acabar juntos, de dejarnos llevar por el placer y alcanzar simultaneamente las mas altas cotas del deseo.
Como siempre
Para siempre
Eres el placer, la concrecion de cualquier sueño.
Me encantas

Dina dijo...

Paseando por el infierno, ellos ya saben el que hacer... sólo están buscando el como.

Hammerman, cari, ¿no habíamos quedado que lo nuestro no lo ibamos a hacer público aún? jeje

Anónimo dijo...

sabes?
yo haria todo eso contigo... pero podemos utilizar nata fresas o sirope de chocolate....
llamame dulzon pero....

Dina dijo...

Peeeeeeeeeeeeeeero bueno, Anónimo, ¡¡¡que DESCARAU!!!... anda, llamame que te echo la bronca, jaja

Bruja24 dijo...

Vaya Dina... como en los viejos tiempos, jajaja.
Muy buen relato, me ha gustado mucho, mucho.
Besicos!!

Dina dijo...

¡¡¡Brujiiiiiiiiiiiita!!!, ¡¡¡que alegría!!!, cuanto tiempo sin saber de tí.

Ya ves, niña, la primavera trae las viejas costumbres, jajaja. Me alegro que te guste.

Estoy deseando volver a leer uno de tus relatos.

Besotes grandes, guapa

Anónimo dijo...

Sabes...despues de contarme esta tarde que habias escrito algo subido de tono cuando he asalido del trabajo estaba deseando llegar a casa para leer y asi ha sido, la sensación...como ya te dije la cosa conforme leo el post se complica y cierro un momento los ojos y me gustaria estar ahi contigo y ser el que te hiciera todo eso y mas...como siempre lo que escribes es sublime, ya sabes quien soy? un besote