Día 6. Etapa 5: casi se ve el Obradoiro

 Otro día más empezamos el día haciendo cosas de peregrinos (ya sabéis: madrugar, desayunar como campeonas y tirarnos al camino)

La etapa de hoy tiene un especial significado para mí pero para entenderlo hay que remontarse al pasado, cuando ocurrieron una serie de episodios, allá por el verano del 23, que me hicieron decirme a mi misma: “a la mierda, basta ya de esperar a ir con alguien, el próximo año me voy yo sola al camino"

Hubo un año de preparación, estudiando la ruta, calculando los días, comprando el material y... ¡¡MIERDA!! Una opo surgió en el horizonte. Modo recalculando ON: recalcula fechas, recalcula etapas, recalcula ropa... En fin, que entre unas cosas y otras la organización del cambio Camino la hice en unos 10 días. 

En esa ocasión el elegido era el francés y no lo hacía como "pilgrim pija", como es el de ahora, si no como "pilgrim de saldo", buscando lo más barato de lo barato y si sobre eso me hacían un descuento pues mucho mejor. 

El trayecto Zaragoza-León lo hice con la señora Renfe, un larga distancia que creo que tardaba como 8 o 9 horas en llegar a destino. Me dio tiempo a almorzar, a entrar en pánico con el alojamiento de la primera noche, a comer e incluso echarme una siestuki. En ese sueñico que me eche con el traqueteo del tren me vino la imagen de https://manologos-puntoycoma.blogspot.com/, un blogger con el que tuvimos mucha relación de bloggeramigos, que si mal no recordaba era galleguiño (pero no tenía le seguridad absoluta de si era de Santiago) y del que hace mucho tiempo que no sabía nada. Desperté en al instante y lo busqué por RRSS, lo encontré, le escribí, confirme que era de Santiago aunque ahora estaba viviendo en Sigüeiro y quedamos que le avisaría cuando terminara el Camino para podernos conocer en persona, que ya tocaba.

Durante 14 días hice cosas de peregrinos (entre ellas levantarme de noche y empezar a caminar antes de que hubieran puesto los caminos, no porque yo quisiera si no porque me despertaban los que se levantaban pronto) y al 13 día me volví a poner en contacto con él: "mañana llego a Santiago". 

En mi organización del Camino ya tenía organizado estar unos días en Santiago, para poder disfrutar de la ciudad. Durante esos días, por las mañanas hacia cosas de peregrinos y por las tardes me venía a recoger al albergue y me llevaba a hacer turismo 

El primer día me estuvo contando que tenía una "contractura" en la espalda hace meses y que no le dejaba dormir ni descansar (ya sé que estaréis pensando "¿Porque cuernos cuenta esto que no me interesa una mierda?", paciencia, luego lo entenderéis). Así que a partir del día siguiente yo conducía y él me indicaba. Durante estos días hizo de MUY BUEN ANFITRIÓN, con todas sus letras y en mayúsculas. 

Entretanto llego la fecha en que tenía que coger el tren de vuelta. Nos despedimos como hacen los amigos y esperando volver a vernos en otra ocasión. 

Como ya me había enganchado si Camino, en el viaje de vuelta decidí que el siguiente Camino que iba a hacer sería el inglés y que la etapa que finaliza en Sigüeiro le enviaría un mensaje diciéndole: "¡¡sorpresa!! En un rato llegaré a Sigüeiro, si te apetece te invito a comer"

Cinco meses y medio después colgó en RRSS una foto suya con un pijama de hospital. La "contractura" se llamaba cáncer de pulmón avanzado. Justo seis meses después de habernos despedido falleció. 

Cuando me organice el Camino francés lo hice por una serie de motivos personales pero lo que nunca imaginé que el plan Santi era que nos llegaramos a conocer en persona. Este Camino lo estoy haciendo también como mi pequeño homenaje a mi bloggeramigos.

Y se acabó ya de hablar de cosas tristes, que la etapa de hoy ha dado de si.

El Santi decidió hoy que nada de recibirnos con lluvia, donde hubiera una magnífica neblina que se quite todo lo demás. 

A primera hora había bastantes peregrinos por metro cuadrado, por algo es la etapa en la que se juntan los dos ramales del camino. Aunque ya adelanto que esto ha durado poco, tan pronto hemos pasado por el primer bar han desaparecido. 

Lo primero que me ha llamado la atención han sido unas margaritas, si si unas margaritas, creo que nunca había visto tantas y tan grandes juntas





Unos cuantos kilómetros más allá...¡¡Oh, sorpresa!! ¡¡Un dinosaurio!! Acompañado de otras cosicas más





Lo siguiente que me ha hecho mucha ilusión encontrarme es un horreo como los que aparecían en mis libros del cole (allá por el Pleistoceno, diez mil años arriba/abajo). El resto eran distintos



Por lo demás una etapa con mucho asfalto pero también caminos maravillosos y paisajes estupendos. 



Los kilómetros van pasando, la etapa está resultando más larga de lo esperado, comienza a llover de nuevo pero lo mejor del día aún está por llegar



El cansancio ya pensaba en nuestras piernas. La hora de comer se estaba alejando cada vez más. El alojamiento lo teníamos a 3 km del final de etapa. En uno de los bares en que comentamos dónde nos íbamos a alojar habían puesto cara rara junto con el comentario "no sé si podréis cenar y desayunar allí, aseguraros".

Por los pelos  conseguimos un albergue donde comer a las 15:45 h, la cocina cerraba a las 16:00 h. Mientras esperamos que nos sirvan comienza la investigación de dónde vamos a dormir...😲😲😲... Resulta que es un motel muy discretito, vamos lo que viene siendo ¡¡UN PICADERO!! condosovarios.

El lugar es peculiar peculiar, por lo menos para nosotras que no habíamos estado en un sitio así jamás.

Delante de nosotras había una pareja moscovita que no se entendían con la de la "recepción" y estaba claro que tampoco habían estado en un sitio así. 

Porque ya habíamos descubierto por adelantado donde nos íbamos a alojar porque de lo contrario hubiera pensando que nos iban a emplear como donantes de órganos involuntarias. 

Se entra directamente por el garaje y te asignan una puerta de garaje, que si vienes con coche es maravilloso, una vez dentro del garaje cierras la puerta apretando un botón y a través de la escalera llegas a tu habitación. 

El establecimiento tiene una carta con todo lo que te puedes pedir, que va desde un desayuno con tostadas a un preservativo (no sé si se puede seleccionar modelo y tamaño) pasando por una copichuela o una crema catalana. Tienes que llamar por teléfono para hacer el pedido e imaginamos que te lo sirven a través de una especie de concesionario que hay en la habitación.

Lo dicho un sitio peculiar peculiar para las que no estamos acostumbradas a estos tugurios.

Y con esto y un bizcocho...

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