Día 7. Etapa 6: posque ya llegamos

 Ah, que se me olvidó. Si alguien necesita referencias de un picadero me las puede pedir, que nunca se sabe cuando se puede necesitar un picadero de confianza... Aunque quizás quede un poco a desmano (pero cada cual tiene que decidir por si mismo lo que está dispuesto a desplazarse) 

El día de hoy ha empezando en el confesionario, si si confesionario, a través del cual nos han pasado el desayuno. Previamente había que solicitarlo a cafetería "marque el 9 y hablará con cafetería", eso se nos dijo; por más que marcaba el 9 no había manera que nadie me contestará, también he de decir que el teléfono no hacía ningún tipo de ruido pero como estaba siendo todo tan raro... Cuando he intentado hacer una llamada al exterior, por aquello de comprobar si funcionaba, ¡Sorpresa! Tampoco había tono, allí es cuando he empezado a sospechar que algo podía pasar... ¡¡la clavija estaba desconectada!!

El siguiente paso era pagar el desayuno... En un garaje que tenía todas las puertas cerradas y no había nadie tras las rejas de "conserjería"... Se ha conseguido. 

A continuación debíamos tomar una gran decisión: 

  • Retroceder 1 km, que luego tendríamos que hacer el sentido contrario, para cruzar al otro lado de la carretera
  • O jugarnos la vida y cruzar a lo valiente
Se admiten apuestas sobre las opción elegida. 

Una vez retomado el camino, no estábamos solas, había más peregrinos (como media docena más) que han ido desapareciendo poco a poco (no sé qué les hacen a los pilgrim en este Camino que desaparecen como lo hacían los barcos y aviones en el triángulo de las Bermudas)

La etapa muy agradable, puede que sea la que menos asfalto hemos pisado y más bosques hemos pasado, entre ellos hasta un bosque encantado lleno de bruixas.

Había un elemento que nos faltaba para que la experiencia fuera completa y... Ha sido parar a tomar el último pincho del camino y aparecer como por arte de magia. ¿Que faltaba? Pensad, venga pensad un poco más... Tic tac tic tac... Pues faltaba el grupo de andaluces ruidosos, todos ellos hombres que los 40 ya no los cumplen... Y de los que nos hemos enterado de más cosas de las que necesitábamos saber. 

Además en esta ocasión el Santi no ha querido darnos "la bendicioni di Santiago", que decía un italiano en el Camino francés cuando nos levantamos lloviendo en la última etapa. Hacia un calor que casi podías freír un huevo en el suelo. Vamos como que los últimos km los hemos hecho en sandalias, por primera vez en el camino.

También hemos podido confirmar que nos engañan con los km de las etapas: 
  • Cuando dicen 19 km quieren decir 24 km
  • Cuando dicen 24 km en realidad son 27
  • Y los 12 km de hoy se han convertido en 16, pasando varias veces por el km 4'400 que parecía que se iba desplazando con nosotras


Y ¡¡HEMOS LLEGADO A LA PLAZA!! Y hemos podido comprobar que, hagas el camino que hagas, siempre te llevan para que entres por el mismo sitio. 



Había gente en la plaza pero no tanta como pensaba que encontraríamos.

Y momento de hacer más cosas de peregrinos: 
  • Ir a la búsqueda del alojamiento, que resulta que está justo detrás de la catedral
  • Ir a buscar la Compostela, había que aprovechar la hora de la comida para no pillar cola....y hemos entrado casi casi directas 
  • Ir a comer, of course
  • El 33,33% de las peregrinas, ir a buscar el coche (por aquello que es interesante llevarlo de vuelta a casa) 
  • Otro 33,33% se ha quedado echando una mega siestuki en el alojamiento
  • Y el 33,33% restante ha ido a echar el último sello, ese que va directo a la piel 
Por hoy ya solo queda cenar un poquito y descansar, para poder hacer más cosas de peregrinos mañana

Y con esto y un bizcocho...

Comentarios

Entradas populares de este blog

No He Hecho Nada

Siempre Hay Un Motivo