¿No os sorprende, en ocasiones, los temas en los que puede desembocar una conversación? Se puede empezar comentando, por ejemplo, las últimas vacaciones y de repente os encontrais, a vosotros mismos, hablando del último concierto de La Panto. Pues esto mismito, bueno... paicido, me paso hace bien poquito. No sé como, ni de que manera, el centro de una conversación lo ocupo la destructora de papel... si si, ese aparatito que esta abandonado allí, en un rinconcito cualquiera de la ofi, era la ¡¡PROTAGONISTA!! de una conversación... ¿a qué pensabais que ese aparatejo JAMÁS podía ser tema de conversación? Pues ya veis, os confundíais... ella, también, tuvo su minuto de gloria (joer, que televisivo m’aquedao) Pero no quedó allí la cosa, en el apasionante mundo de la oficina existen más aparatitos y... ¿quién cobro protagonismo a continuación?... Pues la fotocopiadora, ¿quién si no?. De nuevo, me sorprendí, a mi misma, comparando el funcionamiento de una fotocopiadora con hacerle el amor a u...
Comentarios
jajajaja
Ya han hecho bien en inventar la Güi de los Güevos!
Pitufa, por si, pero no sabría decir si la desaparición de la curvatura de la pantalla es la que provoca que les aparezca la curva de la felicidad o a la inversa.
Bruja, ¡¡que bueno!!... que va a ser que tienes razón... que no se me había ocurrido pensarlo... así que, a partir de ahora, habrá que preguntar ¿cuantos botones dices que tiene tu mando a distancia?... y luego, ya si eso, te planteas algo más ¿no?
Que?
Que nos den... no?
¿Igual es que me tengo que comprar la Güi de los Güevos?
y la discografría completa de los chunguitos.
Pesa 152 kilos, sentao, y despues de comentarle esto, lo que no entiende el hombre es como no tiene, como dice él, una tilivision dergá, tie que ser porque semos gitanos, aaaah maticalamacarí, chavó, pos si delante dió todos somos pelsonas humanas