lunes, 31 de enero de 2011

Para Ellos I

Ha pasado Papa Noel, han pasado los Reyes “Majos” pero, aún así, siempre hay alguna fecha en la tenemos que hacer algún regalico… dejarme que piense… ¡¡Ya está!! ¡¡San Ballentines!! (por ejemplo)

Hace algún tiempo les dí ideas a ellos de los que nos podían regalar a nosotras (si lo queréis recordar pinchar aquí, aquí y aquí). Lo justo es que, ahora, seamos nosotras (o vosotras) las que sorprendáis a vuestros chicos con algún regalico “diferente”.

Así pues comenzamos:

Uno de los regalos más socorridos (a parte de las colonias y las corbatas) es la ropa interior. Seguro que más de una estáis hasta los mismísimos de ver a vuestro churry con esos gayumbos tan horrorosos, que a él le gustan tanto y que los lleva casi hasta en la ducha.

Pues, nenas, no lo dudéis… empezar a renovarle su fondo de armario… por lo primero que tenéis que empezar es por su ropa interior, así que le podéis regalar uno de estos:


Cómodos no sé si serán mucho pero estoy convencida que esos tirantes deben abrigar una barbaridad

Por si os lo estáis preguntando, debo deciros que NO, que el maromo no viene en el lote… que a ese lo tenéis que poner de vuestra propia cosecha.

sábado, 29 de enero de 2011

Reglas Del Juego


Aquella primera vez, ella sólo puso una condición “Nadie debe enterarse que somos amantes”, esa fue la clave para que su “relación” fuera perfecta durante años.

Otros hombres pasaron por su vida, hombres a los que un día les cerró la puerta y nunca más se la volvió a abrir. Pero con él era diferente, una y otra vez volvían a caer uno en brazos del otro.

Se ponía tierno cuando ella necesitaba que lo fuera, tuvo su hombro para llorar cuando tenía que tenerlo, reían juntos cuando debían hacerlo pero, sobretodo, en la cama encajaban con dos piezas de puzzle... sus encuentros eran salvajes.

Era muy cómodo estar con él, no existían ni ataduras ni compromisos, no había obligaciones ni planes, únicamente acordaban un “desayuno” y todo venía rodado.

Le gustaba hacerla disfrutar. Se enterraba entre sus piernas con una única petición “córrete en mi boca”. Ella lo intentaba, ya lo creo que lo intentaba, pero sus encuentros eran tan esporádicos que se le apoderaba el deseo de sentirlo en su interior.

Disfrutaban, el uno del otro, durante horas. Se daban placer, hablaban, reían, bromeaban…

Le gustaba observarlo; ver esa sonrisa encantadora en sus labios; acariciar ese cuerpo de escándalo; sorprenderse, una y otra vez, al descubrir, de nuevo, su tatuaje pero, principalmente, le gustaba verlo mientras ella se empleaba a fondo en darle placer.

No podían evitarlo, cada uno tenía, en su poder, la llave del deseo del otro. Con sólo intercambiar unas palabras, unas miradas o un pequeño roce era suficiente para encender la llama del otro.

Le gustaba cuando ella cogía el mando, que ella llevara las riendas, que acabara cabalgando sobre él… primero suavecito, después pequeñas interrupciones, cambiando el ritmo… hasta llegar a encontrar ese punto en el que ambos podían disfrutar plenamente.

Al pararse a pensar se dio cuenta que hacía mucho tiempo que no “desayunaban” juntos… le tendría que invitar a tomar un “chocolate con churros” y ponerse al día…

martes, 25 de enero de 2011

Reciclándome

En los últimos 8 años llevo, a mis espaldas, la friolera de 18 contratos; algunos han sido para quedarme en la misma oficina en la que estaba trabajando pero otros me han obligado a cambiar de actividad.

¿Qué significa esto? Aparte de que hace tiempo que estoy ofertando mis servicios como “CHICA COMODÍN” de la empresa (ya que, dentro de ella, me quedan muy pocos pitos por tocar), tengo que estar, cada poco tiempo, aprendiendo nuevos programas, nuevos trabajos y diferentes ritmos. Siempre esta bien esto de tenerse que reciclar y no anclarte en la misma tarea (aunque para algunas personas supondría un horror).



En este nuevo puesto de “pringada contratada” he asumido todas las funciones de la propietaria de la plaza… bueno, miento, todas no ya que no hay manera de que suelte las contraseñas de acceso a los contenidos de la página web… es que debe ser “muy difícil” (me gustaría verle la cara el día que se entere que yo fui una de las primeras personas a la que le toco colgar contenidos cuando la página comenzaba a ponerse en funcionamiento… pero, bueno, ese es otro tema) A lo que iba,  tengo todasmenosuna de sus funciones y cuando aterricé allí decidieron empezar a hacer muchas cosas más.

Dina, vas a tener que hacer esto.
Vale, mola. ¿Con que programa y como se hace?
Pues NPI
Vale, ¿a quien se lo puedo preguntar?
A nadie (y esto incluye a la titular de la plaza, claro)
Joer, no me lo estáis poniendo nada fácil.
Mira, tenemos el programa X y el programa Y
Bueno, por lo menos algo tenemos ¿y las instrucciones de uso?
No tenemos
¿Os dais cuenta de que todo esto no está en mi temario?...

Como hay pocas cosas con las que no se atreve la mendas, cogí el toro por los cuernos y empecé a “trabajar” en ello. Mis comienzos han sido duros, todo hecho a pedal, para conseguir el resultado deseado tenía que hacer, como mínimo, cuatro pasos (convertir el archivo, pasarlo por otro programa para trabajarlo, retocarlo en otro programeta y, finalmente, montarlo) Muchos de mis compañeros se hubieran quedado estancados allí (¿se consigue el resultado final deseado? ¿si? pues ¿para que matarse más la cabeza?) pero yo soy algo nervietes y si algo se puede hacer en 10 minutos ¿por qué voy a emplear 15?

He trasteado los distintos programas, del derecho y del revés, cada nueva idea que se me ocurría intentaba encontrar una solución en un programa u otro, he comparado tiempos y resultados de los programas, mi pc se me ha declarado en huelga de memoria caída en muchas ocasiones (es que al pobre lo he apurado demasiado) y, a fecha de hoy, he conseguido que un trabajo que, al principio, me hubiera costado realizarlo varios días (delante de la pantalla del ordenador y con riesgo a meter la pata por lo rutinario de la tarea) este hecho en cuestión de un par o tres de horas (y sin necesidad de estar yo presente, lo pongo a funcionar y cuando vuelvo de comer ya está casi todo hecho)

Cada descubrimiento lo celebro como los futbolistas (aunque hay alguna compañera que no me entiende, otra lo celebra conmigo) y no me beso porque no llego que si no…

Llegados a este punto ya sólo me queda decirles a mis SUPERJEFAZOS que yo ya estoy preparada para que  me vuelvan a cambiar de contrato… asins que, cuando quieran, me pueden enviar a otro lado.

lunes, 17 de enero de 2011

Un Año (Y Pico) Más Tarde

Hoy he retornado, de visita, a mi antigua oficina.


La verdad es que me hacía mucha ilusión volver y recordar los buenos momentos pasados en ella, compartir un almuerzo más con mis compis preferidos y ponernos al día de todas las novedades.

El recibimiento ¡¡¡FENOMENAL!!! Como había avisado mi visita estaba TODOS… TO-DOS, los que estaban de baja y de vacaciones han venido, de propio, a verme. ¡¡Máaaaaaaaaas majos ellos!!

La verdad es que se agradece volver a los sitios y que te reciban con un fuerte abrazo… jo, les echo un montón en falta, jo.

El peor momento ha sido el ver como, por orden directa de la casa grande, han desmantelado la parte de la ofi en la que se encontraba mi puesto de trabajo. Tan sólo queda, como recuerdo de mi paso, la mesa, la silla y todo aquello que me había puesto en la pared (pa decorar)

Pero comprobar que, por lo demás, prácticamente no ha cambiado el resto ha valido la pena. Los almuerzos siguen siendo igual de divertidos, el sentido del humor de mis compis sigue siendo igual de picante (a pesar de los graves problemas de salud de alguno de ellos), las coñas siguen estando al mismo nivel y el compañerismo sigue brillando entre todos ellos.

Me ha sido difícil evitar el impulso de levantarme a coger el teléfono, cuando sonaba, o el salir a atender a los “clientes” que entraban.

Joooooooooo, que me he puesto sentimentaloide… ¡¡¡YO QUIERO VOLVER!!! o, en su defecto, que me los traigan, a todos ellos, aquí

domingo, 9 de enero de 2011

Bucle Infinito


No paguéis rescate, no llaméis a la G.C. paque  me busque, no colguéis mi foto por las farolas… ¡¡LO CONSEGUÍ!!, he escapado, con vida, de esta Nochevieja (que no terminaba nunca)

Mis pulmones: Bien, gracias (gracias a las nuevas prohibiciones)

Mis riñones: Bien, gracias (siguen filtrando con normalidad)

Mi hígado: Bien, gracias (esta en el mismo lugar que la última vez)

Sólo echo en falta alguna neurona… pero son muy listas y seguro que saben volver solas a casa.

¿Y vosotros? ¿Qué tal habéis acabado?

miércoles, 5 de enero de 2011

Pero Que Majos Los Reyes Majos

Este año me he portau mu bien... ya sabeis mi dirección... los zapatos estarán limpios, la paja en el balcón y vuestro agape en el comedor... me iré a dormir... bueno, en algún momento dormiré... poooooooooooooooooorfi, 

¡¡¡NO OS OLVIDEIS DE MÍ!!!

martes, 4 de enero de 2011

Tan Real Que Asusta

Hace unos meses, en una excursión al Templo Budista de Panillo (al que yo fui como una auténtica güiri), en el transcurso de una conversación con uno de sus miembros (en la que yo me mantenía en modo autista, ya que a mi estos temas como que no, quizás por propia ignorancia, aunque los respeto) me sorprendió escuchar una frase, que le dijeron a la persona que me acompañaba, “Tienes mucha suerte de estar con ella”. En ese momento no dije nada, por respeto, aunque más tarde bromee al respecto, ya que esto de las energías y tal no entran dentro de mis esquemas.


¿Por qué os cuento esto? Muy sencillo, porque creo que el recordar esta frase me ha inducido a tener, esta noche, la peor de las pesadillas que he tenido en mi vida.

En ella había una especie de ¿”medium”? ¿”bruja”?, que había acudido a una fiesta que habíamos organizado, que no hacía mas que dirigirse a mí, con cosas del estilo “tendría que haber venido hace una semana pero algo me lo impidió, al verte a ti he sabido que tu eras el motivo”.


Mientras la gran mayoría de las personas, allí presentes, entraban dentro de su ¿”juego”? ¿”sesión”? (es que no estoy puesta en este tema pero supongo que me entendéis) yo iba a mi bola, a pesar de la insistencia, de su parte, para que participara.

En el último ¿”experimento”? (y sólo por conseguir que aquello terminara de una vez) he participado, obteniendo el peor resultado que hubiera podido obtener. Al terminar y ver mi imagen reflejada aparecía, junto a mí, la imagen de mi madre diciéndome “Estoy bien”, en ese instante sabía, con toda seguridad, que mi madre había fallecido y aquella “medium” me dedicaba unas palabras (que prefiero no recordar)

Me he despertado con una sensación de haber vivido esa experiencia, de que todo era verdad, no he podido contener las lágrimas durante horas y, además, tenía miedo de volver a dormir, por si me despertaba una llamada dándome la noticia.

Supongo que os cuento esto porque una vez me dijeron que un sueño que se cuenta ya no se cumple… pues eso, ahí queda.

lunes, 3 de enero de 2011

Cierre Del Año Contable

Llego tarde para hacer la lista de propósitos para este 2011.

La carta a los Reyes “Majos” como que no me apetece escribirla.


Y, seguramente, es tarde para hacer balance del año que terminó. Pero, aún así, quiero echarle un último pequeño vistazo.

En algún sitio he leído que 12 meses dan para mucho y es cierto. Ha habido momentos buenos, buenísimos y espectaculares; otros han sido  menos buenos, menos buenísimos y menos espectaculares; he tenido estrés, nervios, alegrías, tristezas y unas colitis que casi se me llevan de este mundo, jejeje.

Todo lo vivido en esos 12 meses lo volvería a repetir y, salvo una cosa, no cambiaría nada. De lo único que me arrepiento del 2010 ha sido no quererme ni valorarme lo suficiente, durante un periodo muy concreto de tiempo, lo que me ha llevado a humillarme en alguna ocasión, salvo esto el resto no lo cambiaría.

Después de hacer las operaciones necesarias el 2010 me ha dado un balance muy positivo ¿por qué? Porque todo aquel momento bueno, buenísimo y espectacular ha tenido su correspondiente asiento contable y todo aquel momento que no ha sido tan bueno directamente se ha omitido en la cuenta de la empresa.

Ahora sólo queda esperar las sorpresas que me quedan por venir y disfrutarlas como se merecen.