sábado, 29 de enero de 2011

Reglas Del Juego


Aquella primera vez, ella sólo puso una condición “Nadie debe enterarse que somos amantes”, esa fue la clave para que su “relación” fuera perfecta durante años.

Otros hombres pasaron por su vida, hombres a los que un día les cerró la puerta y nunca más se la volvió a abrir. Pero con él era diferente, una y otra vez volvían a caer uno en brazos del otro.

Se ponía tierno cuando ella necesitaba que lo fuera, tuvo su hombro para llorar cuando tenía que tenerlo, reían juntos cuando debían hacerlo pero, sobretodo, en la cama encajaban con dos piezas de puzzle... sus encuentros eran salvajes.

Era muy cómodo estar con él, no existían ni ataduras ni compromisos, no había obligaciones ni planes, únicamente acordaban un “desayuno” y todo venía rodado.

Le gustaba hacerla disfrutar. Se enterraba entre sus piernas con una única petición “córrete en mi boca”. Ella lo intentaba, ya lo creo que lo intentaba, pero sus encuentros eran tan esporádicos que se le apoderaba el deseo de sentirlo en su interior.

Disfrutaban, el uno del otro, durante horas. Se daban placer, hablaban, reían, bromeaban…

Le gustaba observarlo; ver esa sonrisa encantadora en sus labios; acariciar ese cuerpo de escándalo; sorprenderse, una y otra vez, al descubrir, de nuevo, su tatuaje pero, principalmente, le gustaba verlo mientras ella se empleaba a fondo en darle placer.

No podían evitarlo, cada uno tenía, en su poder, la llave del deseo del otro. Con sólo intercambiar unas palabras, unas miradas o un pequeño roce era suficiente para encender la llama del otro.

Le gustaba cuando ella cogía el mando, que ella llevara las riendas, que acabara cabalgando sobre él… primero suavecito, después pequeñas interrupciones, cambiando el ritmo… hasta llegar a encontrar ese punto en el que ambos podían disfrutar plenamente.

Al pararse a pensar se dio cuenta que hacía mucho tiempo que no “desayunaban” juntos… le tendría que invitar a tomar un “chocolate con churros” y ponerse al día…

2 comentarios:

Enrique dijo...

Huy estas enamorada. Aunque te parezca mentira lo he deducido por el "chocolate con churros". Y por cierto una entrada bonita y suculenta.
Aclaración: Lo de suculenta no es por el chocolate con curros.

Dina dijo...

Jajaja, Enrique, m'as descubrio... pues claro que estoy enamorada... he encontrado a la persona más maravillosa que existe sobre la tierra... no veas lo que me quiero a mi misma.

Aclaración: el chocolate con churros forma parte del atrezzo del post, jajaja