domingo, 11 de noviembre de 2012

Me Gustan Las Joyas Y El Lujo




Ante esta afirmación normalmente se suele tener la imagen de una persona a la que le gusta ostentar, que le gustan las joyas caras (nada de bisutería), que le gusta ir a buenos restaurantes (de aquellos que la cantidad de comida es inversamente proporcional al precio que pagas), que le produce urticaria pensar en ponerse alguna prenda que no sea de diseñador famoso, que su vida la mide por los caballos de su coche y que se corre de gusto sólo pensar en la nueva mansión que va a adquirir para “recibir” a sus visitas.

Tener todo esto ¿da realmente la felicidad?

Una joya no tiene porque ser algo por lo que debas pagar un precio privativo. Una joya puede ser cualquier cosa, incluso algo que tenga un escaso o nulo valor económico. El valor de la joya lo dan la persona que lo regala y la que lo recibe. Una joya puede ir desde una piedra que has recogido en el monte porque tiene una forma o un color especial y has pensando en esa persona en concreto, una postal enviada desde cualquier parte que sabes que a esa persona le va a gustar recibirla, una figurita de poco valor pero que tiene un significado especial para ambos… son verdaderos tesoros que vas guardando con mucho cariño y que no querrías perderlos por nada del mundo.

La última joya que he visto se la regaló, en plenos Festivales de Pirineos Sur, el Chico de la Ladera de Madrid a Luna-tica… una piedra convertida en ave exótica



Y del lujo… ¿qué os puedo decir del lujo?

Esta mañana Miss Potingues escribía:

¿Quieres que hablemos de lujo? 
Para mi es un lujo levantarte por la mañana sin prisas, abrir la ventana, ver un día soleado con un cielo precioso y darte cuenta de que es 11 de noviembre y no necesitas cerrar esa ventana porque no hace frío.
No todos los lujos cuestan dinero ;)”


Estoy completamente de acuerdo con ella: “Los lujos no cuestan dinero”.

Para mi uno de los mejores lujos es estar en buena compañía, llevando una conversación animada y poder comer con las manos un trozo de panceta crujientita echa a la brasa.

Otro de los lujazos, de los que puedo disfrutar, es de un desayuno en la cama, sin prisa… sólo disfrutando del café, las tostadas y la compañía.

También es un lujazo el poder pasar una calurosa tarde de verano tumbada en una sombra, junto al río, escuchando el ruido del agua.

Disfrutar del gran lujazo de unas caricias, ese roce de la piel… tanto darlas como recibirlas
….

Realmente puedo disfrutar de un montón de lujazos que no cuestan dinero…

8 comentarios:

Miss Potingues dijo...

Lo primero, gracias por la mencíón, guapísima, un lujo estar entre tus palabras (ya que hablamos de lujos)

Ya sabes que coincido en todo lo que expones, palabra por palabra.

Por cierto, la piedra-ave me parece absolutamente fantástica, muy original.

Un besazo!!

Dina dijo...

Miss, gracias a ti por visitar mi rinconcito.

La piedra-ave es ¡¡¡PRECIOSA!!!, como dice Luna-tica: "ha quedado impregnada de su esencia"...lástima que este tipo de joyas no sea valorado por la mayoría de los mortales

m4n010 dijo...

Un buen chuletón de buey con un buen vino...

un lujazo.

Dina dijo...

Joer, ese lujazo también es bueno... yo subiría la apuesta a un buen menú de sidrería... uuuuuuummmm, me relamo... ese bacalao con pimienticos, esa tortillica de bacalau, ese chuletón, ese membrillo con queso y nueces... esa sidra... uuuuuuuuuuuummmmmm, creo que lo estoy saboreando ya

HombreRevenido dijo...

Más que de acuerdo con tu definición de joya y de lujo.

Hay cierta sencillez, originalidad y elegancia que el dinero nunca podrá comprar.

Dina dijo...

HombreRe, ¡¡¡AFORTUNADAMENTE!!! el dinero no puede comprar esa sencillez

Tyrannosaurus dijo...

En la epoca en la que estamos, un chocolate con churros o un buen baño con el agua bien calentica bien podrían considerarse como lujos.
Por supuesto tambien despertarte a las 7 de la mañana y saber que no tienes que levantarte, así que solo te queda taparte bien y volverte a dormir.

Dina dijo...

Tyrannosaurus, M'encanta leer que TODOS teneis vuestros grandes lujazos