lunes, 8 de noviembre de 2010

Apuesta Arriesgada

Las cosas surgen de la manera más inesperada.

Un día cualquiera, en una ciudad cualquiera, en un bar cualquiera, a la hora del almuerzo:

Dina: A primeros de mes tengo que pillarme vacaciones si o si. Si encuentro con quien viajar me piro unos días.

Compañera: Yo también tengo esa semana de vacaciones. Me apunto.

Y así quedamos.

Conforme pasaron las horas empecé a pensar: “¡¡Ay Dios!! ¡¡Que vamos a hacer!! Sólo hemos compartido almuerzos y un par de cenas de empresa y… ¡¿¡¿¡¿nos vamos de viaje juntas?!?!?!? ¡¡Ay Dios!! Como esto salga mal igual tenemos que cambiar, una de las dos, de grupo de almuerzo”

En cuestión de pocas horas había que elegir destino y contratarlo. Cuando acepto mi primera propuesta, y después me confesó que tenía terror a volar, me dije: “Dina, la cosa va bien”.

Los destinos mirados fueron de lo más variados:

- Ibiza: no fuimos capaces de ponernos de acuerdo los vuelos y nosotras.

- Valencia: los moteros se enteraron que íbamos a pensar ir y organizaron algo en esas fechas.

- Gerona: ni idea el porque se descarto.

- Bilbao: no nos atrajo demasiado

- San Sebastian: ¡¡que bonita!! ¡¡que cara!!

- Santiago: demasiado lejos para conducir yo sola.

- Cuenca: ¿por qué se nos ocurrió Cuenca?

- Y, al final, acabamos decantándonos (cuando nos enteramos que había AVE directo) por Sevilla.

El viaje no podría haber comenzado mejor: devolución del 50% del billete por retraso en la llegada (7 minutos más y nos lo regalan)

El hotel: de lujo, en pleno centro de la ciudad (y que conste que lo elegimos sin mirar el plano)

La temperatura: fabulosa, 25 graditos del ala.

Así que hemos pateado de lo lindo, nos hemos tomado nuestras cañitas y nuestras tapitas, nos hemos reído un montón (así que ninguna de las dos tendrá que cambiar de grupo de almuerzo), hemos visto un montón de cosas y hemos vuelto de una pieza.

Del viaje destacaría:

Una frase: “No hay mujer fea si no copas de menos”

Una conversación: ver el pique entre un bético (¿se dice así?) y un sevillista… no me enteré de un carajo pero disfrute de lo lindo.

Un lugar: la plaza que siempre estaba llena de gente, fuera la hora que fuera.

Un recorrido: nos metiéramos por la calle que nos metiéramos siempre acabábamos en la misma plaza.

Un reencuentro: con el que pude recordar otras vacaciones, nos echamos unas risas y nos mostraron la costumbre local de empezar a tomar tragos mientras aún es de día.

Estuve buscando a Nuestra Flamenca pero sólo encontré a su prima pequeña… asins que me la traje paki, de rehén.

4 comentarios:

Luna-tica dijo...

Me debes 15 euros de derechos de autos por la foto. La SGAE manda, maja!

Dina dijo...

Luna-tica, la idea fue mía, algún descuento me tendrás que hacer ¿no?

Luna-tica dijo...

Hablalo con el jamon que tienes en la nevera de 2kg

Dina dijo...

Aaaaaaaaay, Dios, ¿que vamos a hacer con el jamón? jajajaja