martes, 30 de noviembre de 2010

La Luna De Testigo


Despierto a media noche

De pronto, recuerdo que estás aquí, a mí lado, la primera noche que pasas junto a mí. ¿Cómo ha sucedido? ¿Qué nos ha pasado? ¿Porqué hemos llegado hasta aquí? ¿Qué pasará mañana?

Sorprendida descubro el motivo que me despertó. Me estas acariciando, unas caricias dulces, suaves. Tus dedos recorren mi cuerpo rozándolo escasamente, como si tuvieras miedo a que me desvaneciera al contacto.

Me quedo quieta, disfrutando esas caricias mientras pienso que nadie me había tratado, jamás, con tanta dulzura y me gusta.

Tus manos siguen dibujando el contorno de mi cuerpo comprobando que soy real, que todavía sigo allí.

Imagino que me miras. Te diría algo pero tengo miedo de romper la magia de este instante.

Estoy despierta, noto tus caricias y no te digo nada. Me dormiré, de nuevo, disfrutando de ellas.

Tú no lo sabes y tal vez no te cuente jamás que yo, también, viví este momento mágico pero ambos lo recordaremos siempre.

4 comentarios:

josefina dijo...

Ufffffff, Dina "mas dejau" atontada. con una noche así pa que quieres tener puente....
Un besico

Dina dijo...

jajaja, Josefina, pues esta bien claro paque quiero el puente... pues para hacerla realidad, jajaja

la maru dijo...

Ay qué tierna estás, niña!

Dina dijo...

Maru, no te fies de las apariencias... es todo fachada, jajaja