sábado, 2 de febrero de 2008

Vida Perra

Tantos días por aquí y aún no me he presentado.

Hola, soy Dina de Gamifran y aquí va un pedacito de mi vida.

Un día, de verano, mientras estaba yo tan ricamente jugando con mis hermanos y hermanas, vinieron y me metieron en un coche. ¡¡¡Jo, que bien!!! Me iba de excursión.

Me trataron de vicio, jugaron conmigo, me acariciaron, me dieron de comer y de beber y me rascaron detrás de la oreja (que es algo que me encanta).

Al final del día yo ya estaba muy cansada, todavía era muy cachorra como para que me dejaran salir de noche. Me volvieron a meter en el coche, me alegre mucho, tenía ganas de contarle a mi madre y a mis hermanos todo lo que había hecho, pero no me llevaron con ellos, me llevaron a la ciudad... Esa noche fue larga y triste, yo quería volver con mi familia pero ellos habían cerrado la puerta.

Fueron pasando los días, esta gente hacía todo lo posible para que yo fuera feliz pero las noches seguían siendo largas.

Poco a poco les fui cogiendo cariño y, a pesar de que no se parecían a mí, los adopte como si fueran mi familia.

Un día me puse muy malita, ya que no hice caso a mi mami y me comí algo que encontré. Ellos se portaron muy bien conmigo, me cuidaron, me llevaron de un sitio a otro (ya que yo no podía andar), me dieron de comer y de beber en la boca, limpiaron todo lo que ensucie sin regañarme, día y noche estuvieron junto a mí hasta que me recuperé.

¿Qué te parece? ¿Era como para cogerles cariño o no?

Otro día, el vehículo en el que yo iba sufrió un accidente. Yo me asuste mucho, oía ruidos de cristales que se rompían, frenazos de camiones, todo daba vueltas a mí alrededor... me asuste tanto que cuando me vi fuera del vehículo eche a correr. Varias horas después me di cuenta de que me había perdido, de que no sabía volver al que ahora era mi hogar.

Intenté pedirle ayuda a un señor, creo que lo llaman pastor, pero se debió asustar porque me gritaba e intentó pegarme con un palo.

Me quede sola en medio del campo, tenía hambre y frío y me sentía muy triste y asustada.

Cuando vi que se acercaba un coche, por el camino, me asusté y me escondí, no quería que intentaran pegarme de nuevo. De repente empecé a escuchar “Dina, Dina”... la voz la conocía, era una voz amiga, salí de mi escondite, me abrió la puerta de su coche y me metí dentro de un brinco, sin pensármelo dos veces. Era un señor taxista, muy amigo mío, que me llevo junto a mi dueña.

Más tarde supe que mí dueña había llamado a muchos sitios para intentar encontrarme.

Muchas veces me llevaban a visitar a mi mami, a mis tíos (Coin y Cora) y a Sofi, la vieja gruñona de mi abuela, que siempre que me ve me enseña los dientes. Incluso, algunas veces, veo a mi hermana Dana y me dejan jugar con ella.

Son más majos, incluso me trajeron una cachorrilla a la que yo puedo cuidar y con la que puedo jugar... eso sí, a mi no se me parece en nada, no tiene pelo por el cuerpo, ni orejas puntiagudas... peeeeeeeeeeero es más rica.

Cuando propuse abrir este espacio, para mí, no me pusieron ninguna pega... ¿a qué es para comérselos?

5 comentarios:

McGrau dijo...

Una huella..... he de dejar una huella.... podría dejar la zarpa pero mejor una simple huella y así no me cargo nada...

Qué mejor post donde dejar una huella que este??

Si lo has encontrado tu sola Felicidades!!! si es que tienes un mensaje que te avisa de cuando te llega un comentario.... eso es trampa jejejeje

Un besico.... o dos, que hoy estoy derrochon ;)

Dina dijo...

¿Dudabas de que sabría encontrarlo?... Porque yo en ningún momento lo he dudado, jejejeje.

Y no... no me avisan de los mensajes.

Otro par de besos para ti y ten cuidadín

McGrau dijo...

jajajaja en realidad no dudé... estaba bastante claro donde dejaría un comentario

Dina dijo...

Jajajajaja... algún día te contaré el porque lo he encontrado tan rápido... truquitos que tiene una... por aquello de no ser real... de ser un bot

McGrau dijo...

Tienes mucha psicología.... no era dificil jejeje